UNA CONSULTA AL MÉDICO

Sobre un relato de Albert Lanoss

 

(Consultorio de un médico psiquiatra. Un escritorio y dos sillas; más atrás un amplio diván. Luz tenue. Un matrimonio de unos 40 años y alrededor de 15 de casados).

 

El médico (dirigiéndose a los dos): Tomen asiento por favor. Bueno, ustedes dirán.

La mujer: Mire doctor, nuestro matrimonio va mal. Mi marido no me lleva el apunte en ningún sentido. Casi no me habla, no me toca, no me besa, no se acuesta conmigo. Las pocas veces que me habla es para humillarme.

El médico: Y esta situación señora cuánto tiempo lleva.

La mujer: Años doctor. (El marido la mira un poco extrañado).

El médico (dirigiéndose al marido): Y usted señor tiene algo que decir sobre esto?

El marido: Por el momento no, doctor. Al final de la consulta en todo caso le diré mi punto de vista.

El médico ( dirigiéndose a la mujer; ella es una mujer atractiva y bien plantada): Venga señora, acompáñeme al diván. (El médico se levanta toma del brazo a la mujer y la lleva hacia el diván. Ahora le dice al marido): Usted quédese sentado y observe.

(El médico sienta a la mujer en el diván y le dice): Señora míreme atentamente y vaya desnudándome, que yo haré lo mismo con usted. (Se desnudan. El médico se acuesta boca arriba en el diván y la mujer se pone encima de él. Ejercen el acto sexual)

El médico (a la mujer): Conforme señora ?

La mujer: Sí doctor.

El marido (al médico): ¿Ahora me toca  a mí doctor, no?

El médico (al marido, con actitud resignada): Pase señor. (Como hablando para sí): La Medicina es un sacerdocio.