Allá lejos, y hace tiempo...

por Carlos Luro

           Allá lejos y hace tiempo...caramba si hace tiempo!!!... Para ser precisos, estos sucesos que llegan hoy a mi deshilachada memoria, ocurrieron hace 63 años. Si bien tomo como inicio una fecha clave lo que intento rememorar abarca, desde allí, los meses siguientes y los veo tal como se me aparecieron ayer, cuando se escaparon de mis manos unas fotos de entonces. Allí, mezcladas en el suelo, esas imágenes se presentaban como mis revueltos recuerdos. Obviamente debían tener un orden cronológico pero me era imposible determinarlo porque cada una estaba teñida por el impacto de una emoción..., pero también me decían que entre los espacios de tiempo de toma de esas imágenes había muchos otros aconteceres que dejaron inolvidables y muy profundas huellas. Aunque no puedo ya precisar con quien compartí cada momento y en otros, aunque pudiese, no corresponde identificarlos. Siento que ese hilo no se cortó hasta hoy porque esta armado sobre sucesos muy particulares si bien, por las distintas percepciones y sensibilidad de cada actor, cada vivencia podrá estar teñida de otro color. . 

           ...de aquel día lo primero que aún resuena en mis oídos es la crispada y perentoria orden....¡¡¡ ..cubiertaaa completaa!!!! ..y no nos alcanzaron las "patas" para desaparecer del terreno que ocupábamos frente al hospital, en el lote que hacía esquina con la Ruta 8 y la calle lateral....Esta vez no era un entrenamiento más...Allá, en lo alto, desde el oeste,  apareció un "gloster meteor" de los que, según los rumores, habían bombardeado ese dia la Casa de Gobierno. No había que ser muy lúcido para entender que estando en un cuartel y no sabiendo de que lado de la cancha estaríamos jugando, ....por lo que pudiera, era mejor desaparecer. Primera dosis de adrenalina que recuerdo de ese día..!!!.

Obviamente luego hubo mas descargas...., como cuando retiramos el armamento completo con munición de guerra ....lo que alimentó más los rumores y las fantasías...hasta que al llegar la noche, formados en el playón, nos enteramos que habían venido algunos padres a retirar a sus hijos. En mi caso, con los viejos a más de 200 km de distancia y viviendo en el medio del campo....no los podía esperar. Tampoco se les habría ocurrido... era un cadete militar y esa  mi elección..

           Pero más allá del estado emocional.. de la ansiedad.. la incertidumbre.... recuerdo que al nombrar el oficial a quienes venían a retirar... una vocecita firme, que escuché a mi derecha, dijo acongojado : "¡¡¡...mi Capitán...yo, yo... quiero quedarme con mis compañeros..!!! Hasta ese momento sabía que integraba un pelotón, una sección, una compañía,,, que tenía compañeros y algunos amigos ...pero en ese instante descubrí la verdadera camaradería... sentí que podía contar, sin pedirlo, con el que estaba a mi lado aunque no fuera mi amigo ....

Avanzaron las horas.. no sé si cenamos...llegaron los camiones y la tensión más la ansiedad nos despertaban, angustias...,miedo??? No..!!! O era un inconsciente (lo que no mejoró con los años) como al igual  que los que me rodeaban... sólo teníamos curiosidad... A dónde iríamos?...tiraríamos contra alguien? mil suposiciones y escenarios fantasiosos se armaban a discreción...

           Aún así, hubo gente práctica  que procuró asegurar su supervivencia y bienestar. Por ejemplo municiones extras...o una abundante provisión de dulce de leche y pan obtenidos por diestros comandos que habían, hábil y limpiamente, saltado la cerradura de la despensa de una cantina y luego disimuladamente tuvieron la destreza de cargarlos en el camión...

Sumemos a aquella anécdota las que conocí años después, cuando me enteré que entre nuestras huestes existió un "cowboy" que asistía a un oficial "rebelde" y que tenía "la posta" de lo que estaba pasando. Lamentablemente no lo tuve cerca como para que me desasnara en aquel entonces. Así también que había "militantes desde la cuna" que no se para donde hubiesen tirado según el lado de la cancha al que nos hubiesen destinado jugar.... . aunque, a decir verdad siento hoy que por nuestra edad éramos, para los que jugaban en serio, como los "alcanza pelotas" en un partido de la Sudamericana....(solo hacíamos y obedecíamos porque no había otra manera de entenderlo) cumplíamos, como buenos soldados, sin preguntar...!!.

           ...el traqueteo del camión y el frío nos machacaron un poco los huesos, .. en tanto crecían los rumores y las especulaciones. En el grupo no recuerdo hubiera miedo, por lo menos nadie lo trasuntaba...iríamos a Campo de Mayo???...más allá??.. estábamos alejándonos de un posible enfrentamiento con los "muchachos"....??...Pero toda esa fantasía heroica se vino al suelo cuando nos desembarcaron frente a un enorme galpón para pernoctar, como cada uno mejor pudo, sobre pilas de tablones y aserrín. Don Pedro Landau (o Landó) nos cubrió esa noche...

           ...a que hora y que día regresamos al cuartel, no lo recuerdo.. si que esa noche cavamos pozos de zorro en el mismo terreno en el que habíamos estado cuando lo del "gloster" y allí nos apostaron mirando hacia la Ruta 8 (tenía cerca, por lo menos asi creo recordar, a Carlitos Mauri y Nocerino entre otros de similar talla). Una llovizna persistente nos incordió gran parte de esa noche de junio sumado al frío y a que los paños de carpa se saturaron  de agua muy rápido .  ....

           ...mal dormidos y tensos....oímos el disparo que provenía del puesto que custodiaba el portón de ingreso desde la ruta....creo que en ese momento nos olvidamos del frió y nos aferramos al fusil esperando la orden que vendría a continuación....más adrenalina....pero nos quedamos con las ganas....Según las versiones que corrieron entre los desparramados en los pozos, el cadete de guardia en ese puesto, advirtió que una persona atravezaba la ruta hacia el Portón...le dió la voz de alto, el tipo siguió en la suya... hasta que lo paró ese disparo.  Para fortuna de ese guardia, sólo lo hirió....

           ...aunque esa noche la desgracia no pasó a mayores, la muerte se hizo presente días después… Caminó a un escaso metro de muchos de nosotros... la Beretta 22 que trajo el gordo de su casa pasó por varias manos hasta que regresó a las suyas...

           -Ché... me falta una munición..!!!

           -No.. gordo fijate que te devolví las tres...

           -Saqué el cargador y sólo hay dos-...!!

           Ya sin el cargador y rodeado de los compañeros con los que estaba jugando a las cartas más los curiosos subidos a la cama de arriba...comenzó el "tira y suelta" de la corredera para extraer la munición que podría haber quedado en la recámara...primero para un lado, luego para otro.. hasta que llega el momento fatal...pone el caño frente a sí y trata de desplazarla para mirar por el agujero...la corre y se le suelta......

.          ..todos lo recordarán con mayor o menor precisión porque, hasta los que no lo vieron, tejieron su versión de los hechos a cada cual más antojadiza y fantasiosa. Pero lo cierto es que esa noche vi por primera vez la muerte cruel tan de cerca que tuve miedo...mucho miedo..!!

           ...lloré la noche de su entierro cuando el trompa tocó "Silencio".. creo que no era habitual ese toque en esos días.. pero esa noche me marcó de tal modo que aún hoy no puedo oír sus notas sin que se me llenen los ojos de lágrimas...

  En algún momento todo comenzó a normalizarse. Un miércoles recibimos las visitas...simpatizaba con la primita de un compañero y gracias a ella mi familia, allá lejos, recibió noticias de mi situación. Esa carta fué atesorada por  mi vieja como una reliquia...

 Los meses siguientes estuvieron cargados de acontecimientos que acabaron con nuestras rutinas (diana, aula, gimnasia, almuerzo, descanso, instrucción, baño, preparación, cena, etc.) . De ese junio en más ya nada fue igual. Nos habíamos recibido de soldados (aunque nadie lo expresara formalmente) y ya nos sentíamos" distintos". Nos habíamos visto involucrados en una revolución y estuvimos con las armas prestas. A aquellas alteradas actividades se agregaron otras, de índole militar y por consiguiente más formales pero que, merced al ingenio de los “cadetorios" habilitaron, con el obvio desconocimiento de la Superioridad, la creación de nuevos ámbitos de expansión......, personalmente tuve escasa participación en esas “tareas marginales" pero algunas de ellas fueron narradas por sus actores en aquellas largas noches de guardia custodiando el Instituto. No llegué entonces a discernir entre los sucesos reales y los agregados fantasiosos a muchos de esos relatos), por eso no me hago cargo ciento por ciento de lo que sigue:. ...

           ...por ejemplo lo de las patrullas integradas por los "niñitos" de 3º (nosotros), 4º y 5º año,  a cargo de las “misiones" de controlar zonas delimitadas alrededor del Liceo, lo que significaba tomar contacto con los vecinos y otras realidades de la vida civil que sólo atisbamos los fines de semana.....y aquí, lo singular que fue agregado a esa nueva forma de control de las calles......

.          ...resulta que "allá afuera" la civilidad había retomado sus rutinas y, muchos fines de semana, en la sociedad vecinal cercana había "milonga". Se cuenta que una de esas patrullas, tentada por los ritmos ingresó al baile, previo haber dejado los fusiles en "pabellón" custodiados por el "cadetito" de 3º!!!...

           Como la tentación que desataban esos relatos era muy grande y el ingenio también.....“aparecieron" las "patrullas fantasmas"...tantas que muchas noches había mas gente “voluntaria” cuidando el  Liceo por afuera que disfrutando del calorcito de la manta verde y de los amables brazos del Capitán Morfeo.  Verdaderos y valientes muchachos de la Patria que envueltos en las sombras de la noche velaban el sueño de alguna vecinita querendona......

 Y así seguimos hasta que llegado otro 16, pero ahora un poco más cálido, nuevamente debimos ponernos en situación y preguntarnos: “esta vez va en serio”?? Aquí la cosa se me pone muy borrosa. No me acuerdo que hice ese día ni por donde anduve. Sólo que nuestro querido hogar “El Palacio del Tufo” guardó nuevamente nuestros pesares y ansiedades.

Tengo en blanco esos días hasta que, llegado el 21 de setiembre, supongo que celosos de que los “civilacos” tuvieran su jornada escolar libre y disfrutaran de picnics con las ninfas que los rodeaban, se desató el pandemónium y nos dimos el gusto de “crear” la “Vuelta Olímpica”, la que luego derivó en el día del Deporte y hoy,  en el Día del Cadete. A lo mejor no es tan así por lo que agradeceré todo aporte coherente que me lo esclarezca...

Recuerdo que ese día me vi ayudando a desplazamiento de uno de los carritos que se utilizaban para llevar el mate cocido y los “sanguches de mortadela” a las aulas. Avanzamos hacia el dormitorio de la 2da Cia, con el objetivo de hacerlo llegar hasta las duchas, pero una mala maniobra hizo que la vara se incrustara en la puerta de entrada rompiendo el vidrio. Ni que decir que nos desparramamos como hormigas saliendo de su hormiguero pateado. No sé que trayectoria seguí pero el caso es que aparecí frente al Palacio y encontré la puerta con candado. Para esto ya había visto  que los oficiales y la guardia iban encerrando a los revoltosos. No sé a quien encontré y se nos ocurrió ver si por las banderolas que daban a la pileta podíamos colarnos. Tuvimos suerte y ayudándonos ingresamos. Casi no tuvimos tiempo de meternos en la cama cuando se abrió la puerta y uno de los oficiales pasó a contar a los que estábamos “debidamente” descansando. Menos mal que no ordenó formar al pié de la cama ya que no había podido sacarme el uniforme...

Por aquellos tiempos, un tanto azarosos, se concluyeron las clases. el Primer Batallón fue despachado a su casa y al 2do. se lo dividió en dos grupos que a partir de allí quedaron de retén una semana cada uno. Me parece tuve la suerte (¿!!?) de salir franco en el primer turno. Regresado para cumplir mi retén durante el cual, creo, no nos tenían demasiado ocupados..

 Almorzábamos los tres cursos juntos en el comedor que estaba cercano a la 7ma. Cía.. una de esas noches....todo comenzó con la clásica miguita artera tirada al cadetorio de 5º al que ese día se tomó de punto. Pero esa vez la cuestión no siguió su curso normal....a la miguita le siguió un panazo que fue devuelto con creces...se le agregaron los vasos y las jarras de aluminio. Los “colimbas”, parapetados tras la puerta corrediza por la que llegaba la comida de la cocina, contribuían con lo suyo....en eso resonó un alarido de ATENCIOOON!!! ...y vi como se desparramaba por el suelo el Oficial de Servicio, al que acompañaban dos soldados con fusiles en la mano. Vino vestido con gorra y sable que volaron cada uno para su lado. Terminó patinando y embardunado en el risotto que nos servían esa noche ....

La tomada posterior concluyó con todos los presentes formados en línea sobre la calle. Llegó el Jefe de Batallón y todos los oficiales que se encontraban en la unidad. A a la pregunta de quienes habían participado de semejante desorden y ordenado que dieran un paso al frente todos lo hicimos. No sé si TODOS voluntariamente, pero a nadie se lo dejó atrás. Obviamente vino el “quinteo” para seleccionar los que se irían  de baja ....pero luego del baile de rigor nos dejaron ir a descansar...

           ...al día siguiente, el Director dispuso que ese “Reten” quedara en tal situación hasta el día de la ceremonia de egreso. A mi tocó y me gustaría que alguno que haya compartido ese "cuasi motín” nos relate su visión de aquellos delirantes momentos”....fue tan así???

También quisiera que alguno de los “beneficiados” que se quedó en su hogar nos cuente que hizo en esos días....

           ..Y aquí finalizan mis recuerdos de aquel año 55… es obvio que muchos de Uds., como me tocó también a mi,  habrán atravesado luego circunstancias mas traumáticas que les dejaron sus secuelas físicas y emocionales. Pero la cuestión es que aquellos sucesos los vivimos y superamos juntos.  Se podrá discrepar en los detalles y quizás criticar el desvío novelesco en partes de algún relato porque no todos vimos las cosas en el mismo instante, con los mismos ojos y la misma sensibilidad. Como dije más arriba, hay un hilo fuerte, mágico e invisible que se tejió en aquellas jornadas y que aún nos mantiene vinculados.

 De un modo u otro ese misterioso hilo, tal como la tanza que se recupera del mar, nos sigue trayendo para subirnos a ese barco que muchas veces cambió de lugar y de nombre, pero en el que siempre hay lugar para uno más.

Como los pollitos que se amontonan junto a la lámpara para darse mutuo calor nos seguimos encontrando, cada vez que la voluntad y la salud lo permiten....

Sigamos brindando hasta que el último cierre el libro de nuestros cuentos.......

 

                                                                                                              Carlos....

 

Pd. 1) Me disculpo por no ajustar mi redacción a los cánones literarios establecidos.. está deshilvanada como mis recuerdos y así como iban llegando cayeron en el papel. Hay que sumarle mi nula destreza para ubicar las teclas y tener contemplación con las “morcillas” que tienden siempre a pegar a la del al lado de la que debo utilizar.

           También ruego me perdonen por estos recuerdos aquellos que aún hoy siguen “sufriendo" el estrés de la vida militar y los que, al oír los sones de una banda, la confunden con el atronador silbato y el grito de “ARRRIBA CADETES!!!!. Por las dudas aclaro que no tengo memoria que alguna vez me hayan despertado con la Diana de Gloria ni ninguna otra. Si hay alguien que dice lo contrario le aclaro que los caballos de los granaderos no son de color rosa y que la Fanfarria no marcha tocando cumbias.

 

Pd 2) En otra ocasión les contaré como el recontra “chozno” de mi abuela materna, allá hace como quinientos mil años mató a un gliptodonte que enterró aquí en la Sierra (salió la noticia en los diarios el año pasado) por lo cual y visto su valentía, lo eligieron “Cacique” vitalicio” y con derechos sucesorios “ad eternum” sobre los bienes y las gentes de su tribu. Por lo tanto, entendiendo que debo haber ligado algún gen,  tengo derecho en consecuencia a ser considerado integrante de un pueblo “originario” y por lo tanto reivindicaré estas tierra, comenzando por los tres lotes que pagué a precio vil al “huinca” usurpador. Conste