Copia de Superior Decreto creando el Colegio Nacional Militar

 123.276 - Buenos Aires, 8 de enero de 1938

CONSIDERANDO:

Que los excelentes resultados alcanzados en la educación e instrucción de los cadetes del Colegio Militar ponen de manifiesto la conveniencia de que dichos beneficios alcancen paulatinamente a la juventud que cursa estudios secundarios.

Que esta educación e instrucción solo pueda asegurarse en internados que, con régimen semejante al que tiene el Colegio Militar, aseguran el debido control de los alumnos.

Que hay conveniencia en que dichos institutos se mantengan bajo la dependencia del Ministerio de Guerra, para asegurar así la continuidad de su régimen, que puede señalarse como modelo no solo en cuanto se refiere a la enseñanza evolutiva, sino también a la que se refiere a la educación física y moral.

Que, trasladado el Colegio Militar a sus nuevos edificios queda disponible el actual local, el cual con algunas modificaciones puede adaptarse al fin propuesto.

 

EL PRESIDENTE DE LA NACION ARGENTINA DECRETA:

- Créase el Colegio Nacional Militar, bajo la dependencia del Ministerio de Guerra incorporado a la enseñanza secundaria.

- El Colegio Nacional Militar funcionará como internado y desarrollará los planes de estudios vigentes en los Colegios Nacionales, quedando habilitado para expedir títulos de Bachiller. El régimen interno del Colegio Nacional Militar se establecerá tomando por base al del Colegio Militar.

- El presente decreto será refrendado por los Señores Secretarios de Estado de los Departamentos de Justicia e Instrucción Pública y de Guerra.

- Comuníquese, dese al Registro Nacional, publíquese en el Boletín Militar 2da. parte y Archívese.

FIRMADO:

AGUSTIN P. JUSTO - BASILIO B. PERTINE - JORGE DE LA TORRE -

ARTE Antecedentes generales.

Concepto general.

El LICEO MILITAR GENERAL SAN MARTIN es el resultado de un proyecto en el cual intervinieron personalidades militares y educacionales basándose en dos institutos que se constituyen como sus modelos el COLEGIO MILITAR y la ESCUELA NORMAL DE PROFESORES MARIANO ACOSTA que, aglutinados con un idéntico objetivo, dan los elementos conceptúales que fundan a aquel, que, luego, seria raíz y bases de los restantes institutos que llevan idéntica misión.

Cuando se sabe su desarrollo y los detalles inéditos de su concepción, creación y organización se respeta a todos aquellos que lo concibieron y se valora el rol relevante que cumplieron el Coronel Ernesto Florit como Director, el Teniente Coronel Aníbal Suárez Girado como Subdirector y Jefe del Cuerpo de Alumnos y el Regente de Estudios Profesor Valentín Mestroni como alma y esencia de su espíritu y características.

Dada la importancia que tiene el aspecto pedagógico en el Liceo Militar, se señala que tanto el Cnl. Florit como el Profesor Mestroni han sido maestros egresados de la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta y, teniendo en cuenta que los conceptos básicos surgen de la personalidad del Director de este instituto, el Profesor Pablo A. Pizzurno, se destaca en el anexo correspondiente la personalidad de aquel que es sido considerado “maestro de maestros”.

En este proceso de formación de un instituto modelo con formas militares y conceptos pedagógicos civiles, se unen, durante un largo tiempo, las ideas, las propuestas y, finalmente, se materializa una organización singular, nueva en su tipo e innovadora en sus alcances, en la cual los alumnos que ingresaron el 3 de abril de 1939 se constituyen en el elemento inicial sobre con el cual se prueba que los deseos y aspiraciones de aquellos soldados y maestros pueden materializarse como una realidad.

El desarrollo de este libro sigue un curso diferente a los numerosos estudios realizados anteriormente sobre el LICEO MILITAR GENERAL SAN MARTIN y quiere ser el homenaje de la PROMOCION LMGSM 1 a aquellos que un día nos dieron un colegio tan especial que su calidad y alcances mantienen vigencia a lo largo de los tiempos.


El origen militar.

Al termino de la I Guerra Mundial, en el año 1919, los países comenzaron su reconstrucción y a evaluar las experiencias producidas por el conflicto. Dentro del ámbito militar, ello adquirió gran profundidad, particularmente, porque personal del Ejercito había recibido instrucción en las escuelas militares de Alemania, como así también oficiales de la Armada Nacional lo habían hecho junto a la Armada Inglesa o la de Italia. Pero al margen de los temas estrictos de las fuerzas armadas, la violencia de la guerra había llegado a las poblaciones civiles y el uso tardío de los aviones mostraba que los límites de la lucha se prolongaban en los frentes internos. Comenzaba a hacerse realidad la teoría de la “nación en armas” que estudiosos e intelectuales señalaban como resultante del aumento de las dimensiones de los conflictos y la obligada mayor participación de la población civil.

Dos temas que venían siendo estudiados en los Estados Mayores, como eran el personal y los materiales, impulsaba a materializar las ideas y concretar planes que habían permanecido en los niveles de estudio, pero que, ahora, requerían su concreción. Ya existía experiencia en el nivel de instrucción de la tropa. Pues, desde el momento de la determinación del “Servicio Militar Obligatorio”, se habían incorporado alrededor de los cien mil hombres por año y su instrucción militar estaba complementada con la cívica y aun escolar, pues muchos de los incorporados eran hijos de inmigrantes recientes y/o analfabetos. Las fuerzas armadas se convertían en verdaderas fuentes de educación e instrucción, lo que les imponía adaptarse pedagógica y didácticamente para tan interesante tarea. Los oficiales en su rol de instructores y los suboficiales en el de subinsructores, encontraban ante la real imposición de adaptar sus normales entrenamientos para el combate con las más pausadas tareas de una especie de docencia militar aplicada.

Las características de los materiales de la Guerra mostraba avances en sus tecnologías que los convertían en mecanismos diferentes a las armas con que se había combatido en el Siglo XIX y el empleo imponía nuevas forma de formación del personal con muchas mas exigencias intelectuales que las clásicas del pasado. Las escuelas de formación y especialización militar se encontraron ante el desafío de modificar sus planes de estudios para que la enseñanza se realice acorde a las nuevas formas desarrolladas. La preocupación sobre esta cuestión fue tal que a poco se lograba el concurso de especialistas docentes civiles, como así también el concurso de pedagogos e intelectuales para lograr resultados óptimos. Dentro de este `proceso, en especial, se destaca lo logrado en el Colegio Militar, la creación de la Escuela Superior Técnica y el fortalecimiento de los planes de estudio de la Escuela Superior de Guerra, esta ultima, con el concurso de personal militar extranjero de altísima calidad. Esta proyección en búsquela de lo optimo, también se aplico en el nivel del personal subalterno y se destacan los avances logrados en la Escuela de Suboficiales y la Escuela de Mecánica del Ejercito, de donde comienzan a egresar estudiantes son un siempre mayor grado de formación y especialización. Estos avances educacionales, al ser proyectos en comparación a la demanda de personal y material que impondría la posibilidad de un conflicto armado, señalo que uno de los temas que no tenia respuesta adecuada era el del personal superior que debía aumentar en cantidad, pero también en calidad. Los programa de formación de estudiantes que se desarrollaban como cursos de AOR (Aspirante a Oficial de Reserva) mostraban adecuada relación para cubrir cargos en los servicios, ya que la mayoría de los incorporados se encontraban cursando o completado carreras universitarias, cuya actividad profesional se encontraba como un requerimiento en los cuadros de organización, pero, pese a las enseñanzas, no se lograba crear el “espíritu militar” que requiere un oficial de comando.

La evolución estratégica de las ideas militares se acelero al termino de la I Guerra Mundial y junto con el análisis histórico de las batallas, comenzó la seria reflexión sobre los problemas y la consideración de las soluciones adoptadas ante las emergencias, intentando, de esa manera, encontrar respuestas que sirvieran de guía orientadora para el futuro. La proclamada “no-intervención” de la sociedad civil que aparecía hasta entonces, había dejado de serlo y, evidentemente, el nuevo poder de las armas, involucraría en la contienda al llamado “frente interno” y debía tenerse aptitud para entender, conducir y resolver sus actividades. Dentro de las fuerzas armadas, desde el tiempo del General Riccheri, se desarrollaba un nuevo nivel de formación del persona, en particular en el cuadro de oficiales, ya que se pretendía unir las características del soldado de combate con la del conductor, incluyendo en ello, no tan solo en sus exigencias en tiempo de guerra, sino, también en el de paz.

La complejidad del esfuerzo de guerra, con las necesidades de su preparación durante la paz, evidenciada por los múltiples libros y conferencias que se realizan en los mas diversos foros, pasa a ser un tema de interés general y, consecuentemente, comienzan a surgir las mas diversas propuestas.

Es importante tener en cuenta la existencia de dos figuras militares importantes en la misma época que tenían directa participación en la sociedad y el Ejercito, los generales Agustín P. Justo y Manuel Rodríguez, que, ocupando elevados cargos en el Poder Ejecutivo Nacional (Presidencia de la República y Ministerio de Guerra) adquieren la capacidad política requerida para innovar y desarrollar temas que venían siendo estudiados en los Estados Mayores y que eran materia de discusión en los foros castrenses. Para tener idea el alto nivel de formación militar y cultural de aquel tiempo en el cuadro de oficiales, bastara recordar que en aquella época eran contemporáneos Martín Gras, Arturo Rawson, Diego Masson, Juan Pistarini, Juan Carlos Bassi, Juan Carlos Sanguinetti, Santos V. Rossi, Luís Perlinger, Juan Monferini, Carlos Kelso, Moisés Rodríguez, Juan Pierrestegui, Ricardo Miro, Bautista Molina, Pedro Abadie Acuña, Bartolomé Gallo, Lorenzo Yodice que, en su mayoría, llegaron al grado de general y, cada uno de ellos, significo un paso importarte en la vida militar de la época, existiendo trabajos sobre los temas de defensa y conducción de la mayoría publicados en las revistas especializadas de aquel tiempo. , Es, bajo estas circunstancias, que se observa la contribución del General de División Ramón Molina, a la sazón Jefe del Estado Mayor, en una serie de conferencias que nos llegan al presente en el libro publicado por el citado bajo el titulo “Defendamos nuestro país”, del que es posible destacar algunas de sus ideas vinculadas con el tema reservas, oficiales de la reserva y su formación, como es:

-. Conferencia en el Círculo Militar 3 de julio, 1936:

“ Con los criterios expresados, las líneas generales del régimen propuesto (Un Colegio Militar único para personal de carrera y reservistas) serian a) El Colegio Militar se denominaría Colegio nacional Militar, comprendiendo 3.000 alumnos, costeados por el Estado, repartidos en cuatro cursos; con plan de estudios de los tres últimos años del bachillerato (los años anteriores deben llevarse aprobados al ingreso) con materias e instrucción militar adecuadas en cada curso; con egreso a la vida civil, de bachilleres, con derecho a entrada directa a las facultades universitarias, y grado de subteniente de reserva; los mejores alumnos, en numero necesario para llenar las vacantes del año en el Ejercito, serán hechos oficiales de carrera, después de cursar un quinto año de estudios exclusivamente militares b) Los oficiales de carrera tendrán oportunidad, después, para profundizar su preparación técnica en las diferentes escuelas militares que d deberán seguir en el transcurso de su vida profesional, c) Los oficiales de reserva duraran 25 años en su obligación, reglamentándose convenientemente llamados a periodos de instrucción y la forma de ascenso pudiendo llegar hasta el grado de teniente coronel inclusive. Además se les proporcionara ventajas en su porvenir, por ejemplo, facilitando su ingreso en la administración nacional, para hacer, mas provechosa esta situación para los que a ella se acojan”. Cabe señalar que en libro citado, que fue publicado el 28 de junio de 1940, se aclara como Nota: Algún tiempo después de esta proposición ha sido creado el “Liceo Militar” – un colegio de estudios secundarios mas, con régimen militar y alto pensionado – que viene a ser como una derivación del proyecto que aquí se expresa, pero muy distante de comprender su concepto y sus alcances. Esta nota aclaratoria tiene valor para la determinación del origen del Liceo Militar, ya que indica que la “idea” del General Molina produce un organismo “derivación del proyecto”. Es posible que durante los años 1936 y 1937, se haya considerado el tema y que haya tenido influencia en la decisión superior de creación un hecho nuevo tal como fuera el traslado el año 1938 del Colegio Militar a su “monumental cuartel” en El Palomar y la disponibilidad de las instalaciones en San Martín, aspecto que se cita en el Decreto de creación..

Es de reiterar que contemporáneamente se desempeñaba como Presidente de la Nación el General Agustín P. Justo (1932/1938) asistido como Ministro de Guerra por el Coronel, luego General, Manuel A. Rodríguez que fallecería en el año 1936 siendo reemplazado por el General Basilio Pertine, por lo que el tema de reservas, formación de personal, etc., debió haber sido considerado con fundamentos y ante las diversas posibilidades que, sin dudas, llevaron a tomar la decisión de creación del Colegio Nacional Militar en oportunidad de que los cuarteles en San Martín quedaran libres por el traslado del Colegio Militar a El Palomar.
.
El cuartel elegido había sido del Colegio Militar desde el año 1892 cuando fue traslado desde sus anteriores edificios en Palermo y, en 1937, como resultado de la terminación de la monumental capacidad que brindaba las construcciones en El Palomar. Los edificios pese a los años estaban bien conservados y tenían adecuada disponibilidad para el funcionamiento de un régimen escolar de pupilaje. Aulas y dormitorios, comedor y cocina, canchas y playones, casi todos con su moblaje anterior, daban una posibilidad importante. El hecho que se había abandonado la idea inicial, de tener un instituto conjunto para los oficiales de carrera y de la reserva, adquiría nueva valorización con la probabilidad de llevar adelante el proyecto en instalaciones separadas. Las circunstancias y la posibilidades habían sido concurrentes y contaban, seguramente, con el apoyo y aceptación por parte de los mandos superiores del Ejercito en figuras como eran las de los Generales Agustín P. Justo y Manuel Rodríguez y que, fortuitamente, por el fallecimiento sorpresivo de Rodríguez, hace que termine la decisión y firme el Decreto su reemplazante el General Pertine.

La propuesta del General Ramón Molina, adoptaba una nueva forma, quizás diferente, como el lo diría, pero, en el fondo, tenia un objetivo común y todo estaba en posibilidad para hacerlo. Aquellos que conocen la modalidad de hacer de las grandes organizaciones, en especial las militares, sabe del proceso de formación y conformación que adquiere en sucesivos pasos, instancias y asesoramiento el alcanzar una decisión desde el momento d e su propuesta hasta el de concreción. Por ello, no debe llamar la atención el proceso bajo el cual se convirtió una idea en una realidad en la cual muchos, quizás anónimos y que nunca se sabrá, aportaron con sus capacidades e imaginación a materializar el objetivo que, hoy, 70 años después, muestra que su impulso fue tal que ha logrado su propia personalidad y figura particular. La realidad en los ejércitos es que los grandes proyectos se lanzan y germinan y, raramente, aquellos que fueron sus impulsores llegan ser los actores finales. En nuestro caso, para mostrar como ejemplo, se da el desarrollo de Fabricas Militares impulsado por el General Manuel Savio como excepción, pero, debe tenerse en cuenta que, realmente, esta realidad de continuidad se debió al apoyo directo y personal que recibió de sus superiores en una tema o materia muy especial. En el caso de los Liceo Multares, es importante por ello, conocer la cuestión de las “reservas” que da justificativo concreto al esfuerzo en continuidad de sucesivos escalones e instancias para lograr su materialización.

Es evidente que el Decreto 123.276 de fecha 8 de enero de 1938, que crea el “Colegio Nacional Militar”, por mas que lleva el mismo nombre formulado por el general Molina y tiene “vinculación con su idea” esta estructurando un elemento educacional diferente. Los fundamentos del decreto resultan aclaratorios, cuando dice:

Decreto 123.276 Bs. Aires, 8 de enero, 1938.

CONSIDERANDO:

Que los excelentes resultados alcanzados en la educación e instrucción de los cadetes del Colegio Militar ponen de manifiesto la conveniencia de que dichos beneficios alcancen paulatinamente a la juventud que cursa estudios secundarios.
Que esta educación e instrucción solo puede asegurarse en internados que con régimen semejante al que tiene el Colegio Militar aseguren el debido control de los alumnos.
Que hay conveniencia en que dichos institutos se mantengan bajo la dependencia del Ministerio de Guerra para augurar así la continuidad del régimen que puede señalarse como modelo no solo en cuanto se refiere a la enseñanza, sino también a la que se refiere a la educación física y moral.
Que trasladado el Colegio Militar a sus nuevos edificios queda disponible el actual local, el cual con algunas modificaciones puede adaptarse al fin propuesto,

EL PRESIDENTE DE LA NACION
DECRETA

Articulo 1ro.- Créase el Colegio Nacional Militar bajo la dependencia del Ministerio de Guerra incorporado a la enseñanza secundaria.
Articulo 2do. El Colegio Nacional Militar funcionara como internado y desarrollara los planes de estudio vigentes en los Colegios nacionales quedando habilitado para expedir titulo de Bachiller. El régimen interno del Colegio Nacional Militar se establece tomando por base el del Colegio Militar.
Articulo 3ro. El presente decreto será refrendado por los señores Secretarios de Estado de los Departamentos de Justicia e Instrucción Pública y de Guerra.
Articulo 4to. Comuníquese al Registro Nacional, publíquese en el Boletín Militar 2da. Parte y Archívese
Fdo.) Agustín P. Justo. Basilio B. Pertine. Jorge de la Torre.

El diario LA NACION en su editorial del día de febrero del año 1938 dice lo siguiente:
COLEGIO NACIONAL MILITAR-
(Texto)

La designación como Director del Coronel Ernesto Florit pone en marcha el proceso de formación y conformación del instituto. Florit, un oficial superior del arma de Artillería y diplomado como “Oficial de Estado Mayor” tenia antecedentes valiosos. Antes de su ingreso al Ejercito se había recibido de maestro en la afamada Escuela Normal de Profesores “Mariano Acosta” y, poco tiempo antes (Año 1936), colaborando con el General Rodríguez, había actuado como Jefe de la Comisión Militar Neutral en la Guerra del Chaco entre Paraguay y Bolivia en el proceso de intercambio de prisioneros. Esta actividad lo ha
bía mostrado como un oficial reflexivo, cuidadoso y prudente, lo que hacia que resultara especialmente seleccionado para la tarea fundacional que se le requeriría.

Un año mas tarde, seguramente con la experiencia recogida en las tareas de formación y organización del instituto, por Decreto 22.202 del 8 de enero d e 1939, se cambia el nombre por el de “Liceo Militar” y se aprueba su “Reglamento Interno”.y, poco después, antes de iniciarse los cursos, se le asigna la denominación con la cual funcionaria en adelante por Decreto 23.026 del 1 de abril de 1939, de “Liceo Militar General San Martín”.

DECRETO 22.022.

Buenos Aires 20 de enero, 1939.-

VISTO el expediente letra C Nro. 204/930 cde 2. (MG) por el cual se propone el cambio de nombre del Colegio Nacional Militar creado por Decreto del 8 de enero de 1938 (Boletín Militar Nro. 3332- 2da parte) y se establece el reglamento del citado instituto;

CONSIDERANDOI:

Que la designación Liceo Militar expresa con mayor precisión el carácter y las finalidades del instituto,
Que en el proyecto de reglamento presentado se contempla debidamente las atribuciones respectivas del ministerio de Guerra y del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública, estableciendo la relación de dependencia e intervención que a uno y otro competen
Que el mencionado proyecto define claramente la misión del instituto y establece los deberes y derechos de su personal y sus alumnos
Que existe conveniencia en aplicar el reglamento con carácter provisional, a fin de aprovechar los resultados de la experiencia antes de convertirlo en definitivo.

 

 





Cuadro de texto: Articulo 1roi.- En lo sucesivo el Colegio Nacional Militar, creado por >Decreto Nro. 123.376 del 8 de enero de 1938 (Boletín Militar 3332 2da parte) se llamara Liceo Militar.
Articulo 2do. Apruébese con carácter provisorio el presente “Reglamento del Liceo Militar”.
Art.-.3. (Impresión).
Articulo 4to.(Forma y refrendado).

Ortiz- Jorge Eduardo Coll. Carlos D. Márquez.

El “Reglamento para el Liceo Militar” fue inscripto como RRM 89 – Publico y sus conceptos principales se resumen transcribiendo los artículos siguientes:

I.-Misión y dependencia.

1.- El Liceo Militar es un instituto de enseñanza secundaria, organizado con carácter de “internados”, sometido al régimen militar y dependiente del Ministro de Guerra. Tiene como objetivos especiales facilitar el reclutamiento de eficientes oficiales de reserva para el ejercito y de carrera para lss fuerzas armadas de la Nación, en las ramas de combatientes y de los servicios auxiliares, al mismo tiempo que extender a los estudiantes secundarios que lo deseen el régimen de los institutos militares.

2.-Dentro de estos conceptos, corresponde al Liceo Militar:
a) Incorporar jóvenes argentinos, cuyas condiciones morales, intelectuales y físicas sean susceptibles de capacitarlos para responder a las exigencias del reclutamiento militar;
b) Educar intelectual, moral y físicamente a sus alumnos, dotándolos de los conocim9ientos determinados en los programas respectivos; inculcándoles sanos preceptos de moral privada y publica; modelándoles el carácter dentro de elevados conceptos patrióticos y varoniles; fortaleciéndoles el cuerpo y enseñándoles a conservas su salud y a precaverse contra las enfermedades.
c)Impartir la enseñanza secundaria y otorgar a los alumnos que aprueben los cursos correspondientes, el “certificado de liceo” y el “diploma de bachiller”, de acuerdo con los planes de estudios y las disposiciones pertinentes establecidas por el Ministro de Justicia e instrucción Publica;
d) Instruir a sus alumnos en los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para alcanzar la jerarquía de oficiales de res4va del ejercito, a su egreso de los cursos superiores y de acuerdo con las respectiva reglamentación y habilitándolos con ello para ingresar a los cuerpos o servicios auxiliares de las fuerzas armadas, una vez obtenido el correspondiente titulo universitario.
e) Facilitar a los estudiantres el cumnplimento del servicio militar que la Ley Nro. 4707 impone, permitiéndoles realizarlo sin interrumpir sus estudios secundarios.
f) Dar oportunidad para que los buenos estudiantes realicen gratuitamente o con una importante reducción en el costo, sus estudios secundarios, mediante la obtención de becas y medias becas que serán otorgadas a quienes alcancen las mas altas calificaciones en el concurso de admisión y en los cursos del instituto y de acuerdo con las disposiciones especiales correspondientes.

3.- El Liceo Militar depende directamente del Ministro de Guerra y se rige por el presente reglamento. En materia de instrucción militar, de administración y de abastecimientos militares, tiene las relaciones de servicio y dependencias establecidas para los demás institutos del Ejercito.
4) A los fines de la intervención que le compete y de la validación de los certificados de estudio y diplomas de bachiller, que expida el Liceo, el Ministerio de Justicia e Instrucción Pública tiene a su cargo la fiscalización de la enseñanza que se imparta en el mismo y, a tal efecto, le corresponde:
a) Requerir de la Dirección del instituto la presentación de horarios de clase y exámenes y de programas analíticos de los profesores, a los fines de su aprobación.
b) Efectuar las inspecciones técnicas necesarias, para comprobar la capacidad y eficiencia pedagogicas del establecimiento y el cumplimiento de las disposiciones legales pertinente;
c) Observar la selección del personal docente del instituto en cuanto compete a su idoneidad para la enseñaza;
d) Presidir los exámenes por intermedio de sus inspectores técnicos, cuando lo juzgue conveniente;
e) Verificar el estado de los libros y registros escolares del instituto;
f) Hacer conocer al Ministerio de Guerra toda medida que adopte sobre el desenvolvimiento esencialmente técnico-escolar del establecimiento, derivada de las observaciones que le formule su inspección técnica, como resultado de la tarea de fiscalización que le compete.

5) El Liceo Militar comprende:
a) La Dirección,
b) La Subdirección,
c) El Cuerpo Militar,
d) La Organización Escolar,
e) Los Servicios Auxiliares especiales.

116-. El Liceo Militar debe ser modelo de orden, aseos y regularidad de funcionamiento, por necesidad orgánica del instituto y como indispensable elemento pedagógico, para la educación de sus alumnos.
En tal concepto, todas las actividades del establec8ikmiehnto y particularmente las de los alumnos, deben estar reguladas con prolijidad, sobre bases científicas y practicas, que, cuiden de no coartar, sino de estimular las facultades individuales que, como el sentimiento del deber, el discernimiento honrado, la fuerza de voluntad, la iniciativa, el amor propio, el anhelo del triunfo, la sinceridad, el afán de bastarse a si mismo, etc. dan personalidad, carácter y conciencia de la propia capacidad para desempeñarse en la vida, sin tutores y con éxito.
Las mayores exigencias reglamentarias deben garantizar la eficacia de la auto fiscalización, como el medio mejor para conseguir un correcto desarrollo de las actividades individuales y colectivas. De este nodo habrá de conseguirse un minino de transgresiones a la disciplina del establecimiento, a las normas sociales y a las reglas de urbanidad y moral.
Asimismo, es precisos no restringir la sana alegría ni el espíritu joven, so pretexto de una formalidad claustral que es incompatible con la edad y condición de los alumnos. Lo que debe perseguirse y con toda severidad, es la grosería, la perversidad, la inmoralidad, la hipocresía, la falsedad, la irreverencia, la holgazanería, la ira y demás pasiones, inclinaciones y vicios indignos de personas decentes y cultas. Hay que formar espíritus francos y nobles.
No hay que buscar la falta para aplicar el castigo; debe proscribírsela más que por la punición, por el raciocinio. Ello requiere que el oficial, el profesor y el preceptor sean educadores psicólogos y administradores racionales y no prebostes de rígido criterio que, por abuso del castigo, desvirtué ka función de esta y crean una disciplina falsa, basada en la timidez y en la hipocresía. La disciplina, para ser firme, debe encarnarse en el espíritu por convicción de su necesidad y beneficios, manifestándose espontáneamente y simplemente, como producto de un arraigado sentimiento del deber y de la responsabilidad.
En consecuencia, las altas autoridades del instituto vigilaran estrechamente el uso que los subalternos hicieren de sus facultades disciplinarias; les enseñaran a utilizarlas en debida forma y corregirán los errores que cometieren en su aplicación, si bien, cuidando siempre de no afectar el principio de autoridad, para que no ocasione males mayores.

117.- A los efectos de la penalidad correspondiente, las infracciones que cometieren los alumnos de este instituto se clasificaran en falsa leves y faltas graves, de acuerdo con las siguientes denticiones:
a) Las faltas leves son simples transgresiones o infracciones cometidas sin intención delictuosa manifiesta, sin daños importantes para terceros, sin atentado contra la dignidad propia o ajena y sin menoscabo del prestigio del instituto;
b) Las faltas graves son las contravenciones, daños, perjuicios, etc. intencionados, los actos que linden con el delito y los hechos que comprometan el buen nombre del instituto.
118.- Dentro de cada una de las categorías establecidas en el párrafo anterior, cabe una extensa graduación de importancia de las faltas,, determinada por las circunstancias en que el hecho fue cometido, por la antigüedad del alumno en el instituto, por su edad, su educación original, etc., que deben ser tenidas en cuenta en la clasificación de la falta y la graduación del castigo, para que este produzca los efectos de educación y corrección que se procura obtener.
119.- El Subdirector y el Regente de Estudios tendrán a su cargo el estudio permanente de las infracciones disciplinarias de los alumnos, de sus cauda determinantes y del criterio con que son clasificadas y penadas, a fin de deducir las enseñanzas practicas correspondientes y proponer al Director lasa medidas que mejor convengan, para perfeccionar la educación disciplinaria..


DECRETO 28026 (Boletín Militar 2da parte Nro. 3474)


Buenos Aires, 1 de abril, 1939.

Debiendo llevarse a cabo el 3 del corriente la inauguración del Liceo Militar

CONSIDERANDO:

Que es justicia honrar la memoria del Gran Capitán por tantas glorias conquistadas en Sud América, cuyas virtudes de ciudadano deben servir de ejemplo permanente a la juventud argentina, y siendo un deber mantener latente el culto a nuestro prócer.

EL PRESIDENTE DE LA NACION

DECRETA

Articulo 1ro. El Liceo Militar se denominara en lo sucesivo “Liceo Militar General San Martín”.
Articulo 2do. (Refrendado)
Articulo 3ro. (Publicación)

Ortiz- José Eduardo Coll – Carlos D. Márquez

Durante el año 1938 la primer actividad del nuevo Director fue requerir el traslado de un grupo de capitanes para constituir su Plana Mayor con la que iniciaría las tareas de conformación del instituto. Para ello elige dos capitanes de Artillería, Eduardo Benito Trucco y Celedonio Alberto Sájame y dos de Infantería, José Félix Jonás y Dalmiro Videla Balaguer.. Mas tarde logra el traslado del Capitán retirado Alfredo Grisolia y el Subteniente retirado Vidou.

Con esta Plana Mayor se inicia la tarea de recibir las instalaciones del edificio que había abandonada meses antes el Colegio Militar, como así también todos los muebles y elementos que el mismo había dejado, como eran los del comedor (Aparadores, mesas y sillas), los dormitorios (Camas y armarios) y las aulas (Pizarrones, escritorios, pupitres, etc.). Además, se debía organizar el régimen de convivencia con la “Escuela Superior Técnica” que ocuparía el sector que antes tenía asignado el Casino de Oficiales del Colegio Militar. Esta tarea de recepción estaba continuada por la programación y posterior realización de las reparaciones de algunos muebles, la pintura de algunos y las generales de los edificios, etc. Es de imaginar el estado general de las instalaciones ya que el Colegio Militar recién se había trasladado y, lógicamente, sus autoridades habían volcado su atención preferente en el nuevo cuartel de El Palomar.

El segundo gran tema encarado se refería a la vestimenta de los futuros alumnos, es decir la determinación de cada uno de los tipos de uniformes a utilizar para cada actividad, es decir el de “salida”, “instrucción”, “aula”, “gimnasia”, etc. Si bien se podían usar los tipos de uniformes que utilizaban los cadetes del Colegio Militar, se requería diseñar uno diferente para ser utilizado como” uniforme de salida”, tarea que encaro en forma personal el Coronel Florit, auxiliado por personal de la Sastrería Militar. El hecho de que no se contaban con uniformes dejados de uso por lo nuevo que era todo, también se debió atender la determinación del “uniforme de aula”. El uniforme de salida diseñado con una chaquetilla corta azul oscura, pantalones celestes con un vivo negro, zapatos y medias negras y una gorra del mismo tipo llevando esta ultima una copia del “Sol de Perú”, todo esto acompañado por un capote color azul oscuro con doble fila de botones dorados tenia semejanza a los que se usaban en liceos en el extranjero, en especial Inglaterra y Francia. El uniforme de aula, de color verde oliva, estaba formado por un blusón, pantalón y birrete con su correspondiente “borceguíes”.

Un detalle que aparece como mínimo, pero revestida importancia, fue la decisión de que para dormir se utilizaría un “camisón” blanco, amplio y común. La ropa de cama fue la misma que se usaba en el Colegio Militar con una evidente mejora en el tipo de frazadas. Además se tenia que decidir el “momento” en el cual los sastres de Sastrería Militar, harían los últimos ajustes para que las prendas se ajustaran a una variedad de estaturas que abarcaban desde los 1, 80 a los 1,50, treinta centímetros de diversidad marcada, para no destacar los problemas que producirían los tamaños de cabeza para los birretes.

A fines del año 1938 llegaron los jóvenes oficiales que tendrían a su cargo las secciones a crearse, tales fueron los Teniente 1ro. Martín Fox y Octavio Zenarruza y el Teniente Alfredo Cirulli y, finalmente, quien seria designado como Subdirector y Jefe del Cuerpo, el Teniente Coronel Aníbal Suárez Girado que estaba destinado como Jefe del Regimiento de Infantería de Montaña 8 desde el año anterior. El Teniente Coronel Suárez Girado, con el concurso del Capitán Videla Balaguer y la asistencia de los oficiales, procedió a fijar el tipo y alcance s de instrucción militar que recibirían los alumnos, siguiendo, de alguna manera, lo que se hacia para los cadetes del Colegio Militar en los cursos preparatorios. Las materias militares a dictar se determino que fueran: Orden Cerrado, Instrucción Teórica, Gimnasia y Tiro y que la totalidad de ellas estarían a cargo de cada oficial a los que se les asigno la 1ra Sección al Tte. 1ro Fox , la 2da Sección al Tte. Cirulli, y la 3ra Sección al Tte. 1ro. Zenarruza.

El Liceo Militar estaba “impregnado” del espíritu del Colegio Militar,. En sus aulas, dormitorios, comedor, amplios corredores, jardines y lugares de instrucción o deporté, parecía “flotar” la presencia de los cadetes. Esto hacia que, naturalmente, los nuevos “usos y costumbres” de los alumnos liceístas tuvieran gestos, actitudes y modalidades muy similares a las de sus antiguos ocupantes. No debe sorprender que ello fuera así, por una parte los instructores eran en realidad jóvenes oficiales que hacia poco habían dejado ese cuartel, por el otro lado, el afán de imitación juvenil clásico de los alumnos, los llevaban a mostrarse como reales “cadetes” y, casi se diría, a emularlos.

El origen pedagógico.

En paralelo y contemporáneamente a toda la actividad indicada de índole militar y de organización se desarrollo el tema educacional, para lo que contó el Director con el apoyo del Profesor Valentín Mestroni designado Regente de Estudios. Es evidente que esta designación fue de alta trascendencia, particularmente, por el elevado concepto y capacidad que tenía el Profesor Mestroni en los temas educacionales, destacándose su actuación el la Escuela Normal Mariano Acosta. Si bien las materias a dictar se encontraban fijadas por el Ministerio de Educación, el Profesor Mestroni agrego con particular acierto, el “Trabajo Manual” y, luego, cumplió la importante tarea de elegir y designar los profesores. Se puede afirmar, sin temor a equivocarse, que los profesores mas distinguidos, valiosos y reconocidos en el ambiente educacional de la Ciudad de Buenos Aires, fueron convocados y, prácticamente todos, aceptaron la nueva responsabilidad que se les encomendaba. El ideal del profesor Mestroni, con el apoyo absoluto del Coronel Florit, era hacer del “Liceo Militar General San Martín” un real instituto educacional de excelencia. La nomina de profesores que se cuita mas adelante es la constancia más acabada del esfuerzo y visión del Coronel Flotar asistido por el Profesor Mestroni. (18871976).

Es interesante hacer un análisis sobre esta incoprpracion pedagógica ya que ella será la que dará al Liceo Militar una fisonomía educacional especifica que lo transformaría en uno d e los institutos de mas alta relevancia. Para ello, es importante señalar la vinculación del Coronel Flotar y su regente de estudios Profesor Mestroni con la “Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta”, donde ambos habían cursado para recibir sus títulos de maestros. Esta escuela había sido fundada en el año 1874 estudiado en ella personalidades relevantes como son los que fueran presidentes Julio Argentino Roca y Marcelo T. de Alvear, pero, evidentemente, quien le diera un impuso especial fue el profesor Pablo A. Pizzurno (1865/1940) que fuera el Rector en el tiempo en que estudiaron Florit y Mestroni. Mestroni en, su libro “Los maestros que yo he tenido” hace referencia a la personalidad y los efectos de la obra de esta denominado “maestro de maestros”. Es de señalar que Pizzurno había tendido antes relación directa con la Escuela como alumno y luego se desempeño como maestro de grado y en el Departamento de Aplicación y las cátedras de Historia de la Educación y Gramática Castellana. Decidido a ampliar sus formación estudio en la Escuela Normal de Nass (Suecia) y participo en el Congreso Internacional de Educación en Paris (1889) tomando contacto para conocer los sistemas educacionales y teorías pedagógicas en Inglaterra, España, Bélgica, Suiza y Alemania. Al volver a Buenos Aires, revoluciono los métodos y teorías vigentes en eses momento lo que constituyo un valioso aporte al progreso de la educación argentina de aquel momento. Cuando se conocen los puntos en los que puso énfasis y se comparan con los que Florit y Mestroni impusieron en el Liceo Militar, se observa una sorprendente similitud, que muestra, en verdad, que estos fueron inspirados en aquellos. Es así que Pizzurno “otorgo relevancia al trabajo manual, a la educación física, a la exposición escolar , la ilustración de las clases, a las excursiones, a las audiciones musicales, etc. Es decir provocar la participación interesada del alumno en las clases, brindándoles una enseñanza integral y moral con la seguridad de alcanzar mejores logros que con una mera instrucción”.

En la selección de profesores, se observa claramente en la lista de los elegidos que existe una mayoría que provenientes de la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta, ya sea por el hecho que habían estudiado en ella o que se desempeñaban efectivamente en el momento. Vemos como ejemplo los casos de Carlos Veronelli y Francisco La Menza que habían egresado en al año 1919 y 1913, respectivamente.. Uno de los pocos que no esta relacionado con la mencionada escuela, fue la del profesor de música Alberto Ginastera (1916/1983) que acaba de egresar del Conservatorio William en el año 1938 pero, la capacidad y calidad de este verdadero “maestro y compositor” mundial estaba ya a prueba en su juventud.

En apariencias todo lo previsible estaba resuelto, hasta que surgió un tema no considerado inicialmente, la necesidad de personal que estuviera en directo contacto con los alumnos y que actuara en relación directa con los mismos. El hecho de ser este el grupo inicial, hacia que no se contara con alumnos de a los superiores para esta tarea, por ello, se decidió la incorporación de los “preceptores”. Los preceptores tendrían una doble tarea, una referida a las aulas de una manera similar a la que se cumple en todo sistema educacional y, otra, el actuar dentro d e las secciones y, en particular, la vida militar, sea en los dormitorios, comedor, etc. Esta fue, por lo tanto, una tarea conjunta cumplida por el Subdirector en su carácter de Jefe del Cuerpo y el Regente de Estudios. Se debe señalar que los elegidos eran realmente unos jóvenes ya que sus edades se encontraba alrededor de los 20 años, es decir que tenían solo cuatro o cinco años mas que los alumnos, por lo que necesitaban tener, adema de las capacidades y conocimientos, una determinada personalidad que le permitiría naturalmente “imponerse” a sus dependientes. En esta actividad, también es destacable lo logrado ya que los elegidos hicieron gala de capacidades y posibilidades cumpliendo acabada y correctamente sus tareas. En esta selección, también tiene relevancia el tema del origen de la Escuela Normal de Profesores Mariano A costa ya que la casi totalidad de los preceptores eran maestros egresados de ella, tal es el caso de Pedro Zarur que termino sus estudios a fines del año 1938.

Es importante destacar, entonces, la intima relación entre la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta y el Liceo Militar General San Martín ya que este ultimo recibió el impulso pedagógico que lo caracterizo en el pasado y lo sigue distinguiendo en el presente de la formación especial de los egresados de aquella. Al margen de esta afirmación, es necesario también destacar, la figura patriarcal de Pablo Pizzurno que fuera quien iluminaría a esa generación de profesores y maestros que actuaron en la primer mitad del Siglo XX en Buenos Aires.

La afirmación de esa relación permite señalar que estamos descubriendo que el Liceo Militar “tiene una vinculación de honor” con la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta, ya que el tema citado nunca ha sido tratado y reconocido ante ella por lo que los actuales 70 años de vida de este ultimo podría servir de ocasión para hacerlo..

Servicios operativos.

Había dos temas que parecían postergados, pero que tenían una importancia especial Uno se refería a los servicios de alimentación, es decir el conjunto de mozos, cocineros, etc. que tendrían que atender a cerca de tres centenas de “comensales” y, entre ellos, la destaca figura del “ecónomo”. El otro, los “serenos” es decir un personal especial que cumpliría durante las noches la tarea de vigilancia en los dormitorios que quedaban débilmente iluminados por una luz azul denominada “luz de noche”. Pero, la organización de un instituto que se quería fuera de excelencia requería un programa de su formación que también lo fuera y nada tenia que quedar fuera de las previsores. Como se haría la difusión, los exámenes de ingreso, la selección, la incorporación fueron temas que giraban entre lo que se hacia para los aspirantes del Colegio Militar y para los alumnos de la Escuela Normal Manuel Acosta, Desde los temas a examinar hasta el modelo de papel a utilizar con su solapa separada, mostraban que la privacidad y la calidad seria tenida en cuenta.

Los sucesivos cambios de la denominación del instituto marcaban una tendencia y ponían a prueba la personalidad y prestigio de su Director. El cambio de COLEGIO por LICEO tenia hasta el efecto de modificación del orden de las letras que tenían la denominación en el frente de la gran portada de entrada. El darle el patrocinio en el nombre del General San Martín significaba un compromiso que buscaba seguir el derrotero que dejo en la historia el “Gran Capitán” de los Andes.

Hasta los detalles mas mínimos, por ejemplo las “matriculas” y la forma en que se asignarían bajo un orden determinado que, finalmente, se eligió la estatura y se confeccionaron las tirillas con números de 1 al 280. Tirillas que acompañarían a cada prenda para darle individual especial y particular y que aprenderíamos a coser con una prolijidad de costureros de alta especialización para que queden las puntadas exactas en cada uno de sus bordes.

A fines del año 1938, se produce una incorporación muy especial, se trato de la designación del Teniente Coronel Aníbal Suárez Girado en el cargo de Subdirector y Jefe del Cuerpo. Se trataba de un reconocido jefe del arma de Infantería, caracterizado por su dote como organizador y persona practica, que se había desempeñado como Jefe del Regimiento de Infantería 10 con guarnición en los recientemente construidos cuarteles de Covunco Centro desdé el año 1937, habiendo sido responsable del traslado de la unidad desde su anterior guarnición en Campo de Mayo. La figura del Teniente Coronal Suárez Girado ha quedado impresa a lo largo de los años por su carácter paternal, su bionomía y hombría de bien, ya que fuere el nexo de union con los padres de los alumnos que, confiando en su personalidad, descansaban de los temores naturales que se sentía ante los “chicos” que quedaban en el Liceo. El hecho de su hijo fuera uno de los alumnos, hizo, naturalmen6te, que se creara una vinculación muy particular con los demás padres.

El día 21 de enero de 1939, se dicta una orden que paso a ser el elemento liminar de la razón de ser y la existencia del Liceo, la misma dice así:

San Martín, 21 de enero de 1939. (Ayudantia).

ORDEN DEL LICEO MILITAR Nro.1

Visto:
Que por Superior Decreto del mes de enero de 1939, el Poder Ejecutivo ha establecido el reglamento orgánico de este LICEO MILITAR, cuyas disposiciones determinan la misión y organización del instituto, sus deberes y derechos de su personal y los criterios determinantes para el gobierno de uno y otro;

EL DIRECTOR DEL LICEO MILITAR
ORDENA:

Este reglamento, que es la ley fundamental del Instituto, debe ser estudiado y meditado con suma atención por cuantos tengan el honor de pertenecer al LICEO MILITAR, a fin de compenetrase profunda y exactamente de los elevados principios que lo inspiran y traducen con precisión sus preceptos doctrinarios, sus disposiciones orgánicas y sus normas de gobierno.

De ellos se deduce que el Poder Ejecutivo persigue con patriótico afán, el propósito decidido de hacer del LICEO MILITAR un instituto modelo, donde las familias argentinas puedan tener la seguridad mas absoluta de que sus hijos habrán de hallar las nobles virtudes que forjaron el carácter de los grandes valores de nuestra Patria, la cultura científica media que sus mentes necesitan antes de abordar estudios superiores, la preparación militar que la defensa nacional requiere de ellos y las reglas de urbanidad que corresponden a su condición de futuros oficiales y futuros universitarios.

Tan importante obra de cultura nacional implica una gran responsabilidad para los encargados de ejecutarla y es por ello que desde el Director hasta el mas modesto empleado de este instituto, deben ajustar su conducta a la mas severas normas de justicia, corrección y cumplimiento del deber, sin consideración de ninguna especie hacia las necesidades o los intereses personales.

La alta función educativa del instituto determina, despiadadamente, para el oficial, el profesor, el empleado o el obrero que integran su personal, el mismo espíritu de sacrificio de su comodidad o su conveniencia en aras de la obra común a realizar.

Es por ello que nadie, ni el Director, ni el catedrático, ni el simple peón, ocupan sus puestos en carácter definitivo. Su permanencia en el cargo depende decididamente de su desempeño eficaz y de su conducta concordante con la normas del establecimiento , sin que sirvan para atenuar la severidad de la sanción a que hubiera lugar ni invocación a la amistad, ni llamados a la piedad, ni influencia, ni amenazas. Por encima de otro interés esta el interés de ka obra del Liceo que es obra patria.

Cada cual en su puesto y en su función, sobre la línea recta del deber es la ley rígida, implacable e inviolable que imponen la misión y el carácter de esta casa, quien se aparte, sea quien sea, caerá.

Pero, esa mima misión y ese mismo carácter determina con igual rigidez, el aplauso y el premio del colaborador eficiente de la iniciativa útil y de la conducta ejemplar.

Ser del LICEO MILITAR es un honor que es preciso merecer con dignidad, calidad y patriotismo.

Copia de la presente orden será entregada contra recibo a todo oficial o civil que se incorpore al personal del liceo.

Fdo.) ERNESTO FLORIT – Coronel – Director.

Finalmente, la organización de la ceremonia inaugural a la que concurrirían desde el Presidente de la Nación con sus ministros, los mas altos mandos de las Fuerzas Armadas y…los padres con sus familias que verían entrar a sus hijos de ropas de civil y los d expedirían al retirarse a aquellos “enfundados” en sus verde oliva uniformes.

El día 3 de abril de 1939, al iniciarse los cursos se dicta la orden siguiente:

San Martín, 3 de abril de 1939.-

ORDEN DEL LICEO MILITAR Nro. 8
(Bienvenida a los alumnos en su inauguración).

ALUMNOS DEL LICEO MILITAR GENERAL SAN MARTIN:
Bienvenidos a esta casa de orden, d e labor y de culto a la Patria.
Venís al Liceo a haceros hombres, arriba la mirada y fuerte el corazón, San Martín es vuestro guía, sus virtudes vuestra ley.
A Luchar como el, para ser lo que debéis ser.
A triunfar como el, por la Patria y para la Patria.
La Patria quiere varones sanos y fuertes; aquí os educareis en ambiente de probidad, de rectitud y de trabajo.
La Patria quiere hijos nobles y generosos; aquí viviréis bajo el signo del honor y del altruismo; aquí hallareis amistades indisolubles.
La Patria quiere espíritus joviales y abiertos, aquí hallareis ilustración, respeto y urbanidad.
La Patria quiere soldados-caballeros, aquí aprenderéis a serlo a carta cabal.
Os cabe el honor de ser los alumnos fundadores del Liceo Militar, los primeros en vestir sus uniformes mediante un comportamiento ejemplar y una aplicación digna de aplaudo.
Esta casa no os separa de vuestra casa, al contrario; os obligara a mantener vivo y ferviente el culto a vuestro padre y a vuestra madre.
Por vuestra educación, por vuestra ilustración, por vuestra honestidad, hoy como mañana, debéis destacaros muy alto para responder a las esperanzas de la Patria, para satisfacer los deseos de vuestros padres, para poder decir con orgullo: “Yo soy del Liceo Militar”.

ALUMNNOS DEL LICEO MILITAR GENERAL SAN MARTIN


Cuadro de texto: ¡VIVA LA PATRIA!

Ernesto Florit
Coronel
Director Liceo Militar.

Todos los diarios en su edición del 4 de abril de 1939 describirían esta ceremonia con amplitud señalando no tan solo el acto inicial, sino la presencia de los mas altos funcionarios del Estado acompañando al presidente de la Nación Dr. Roberto Ortiz.


. II PARTE Listado del personal del Liceo Militar Gral. San Martín años 1938/9.
______________________________________________________________
PERSONAL MILITAR Año 1939 .
Apellido y nombre Cargo Observaciones Notas
FLORIT Ernesto Director Coronel
SUAREZ GIRADO Aníbal Subdirector Tcnl.
BARTON Enrique J. Ca. Cap.
VIDELA BALAGUER Dalmiro J.Ca. Cap.
TRUCCO Eduardo Benito Aux Direc. Cap
SAMAME Celedonio Alberto Aux Direc. Cap.
JONAS José Félix Ayte. Direc. Cap.
GRISOLIA Alfredo Secretario Cap.(R)
QUIROGA Manuel J. Ser. Adm. Of. Adm 1ra.
ZENARRUZA Octavio Jefe 3 Sec. Tte. 1ro
FOX Martín Jefe 1 Sec. Tte. 1ro
GONZALEZ Marcial Jefe Sanidad Tte.1ro Med.
CIRULLI Alfredo Jefe 2 Sec. Tte.
VIDOU Secretaria Subt. (R)
AMAVET Joaquín A. Maestro Gim. y Esgrima de 3ra.
DAUSA José Ramón Maestro Gim. y Esgrima de 3ra.
---------------------------------------------------------------------------------------------
PERSONAL DOCENTE Titulo Cargo Notas
MESTRONI Valentín Profesor Regente de Estudios

-----------------------PROFESORES ESPECIALES ----------------------------- GINASTERA ALBERTO Profesor Música
LANDINI RAUL Profesor Box.
PROFESORES Y PRECEPTORES FUNDADORES .
AICARDI Emilio ALLONCA Manuel Maria
BERENGER CARISOMO Arturo BILBAO LA VIEJA Antonio
BERDINA Jorge Rubén BIGGERI Carlos
BERISTAIN Osvaldo BONTA Alfredo
CAILLET BOIS Julio Cesar COLUCCIO Félix
CRESPI Alfredo CHRISTENSEN Víctor
D`ALESIO Andrés Aquiles DOUCE Emilio
ESPINOSA Gervasio FRIAS Carlos Virgilio
FUENTES Rodolfo FENTANES Juan
GUERRIERI Vicente GONZALEZ TRILLO Enrique
GRIGNANT Eugenio GALEANO Ernesto
GUIBURG Augusto GOIULIANI Antonio
GIANELLA Jerónimo IACOBUCCI José Manuel
IRIGOUREN DUPRAT Eduardo MORA Eduardo
MIRAN Roberto MARTINI Daniel
MAIER Erick MOLL Luís Alberto
MARFANY Roberto Héctor NEUMEIER Juan Agustín
PUIG Carlos Domingo RODRIGUEZ GALINDEZ T.
RICHARDS Carlos SALAS Alberto Benjamín
SANCHEZ BARROS Albino SANTOS Fernando
SARASOLA Alberto TREVISAN Héctor
TPRLASCO Raúl VERONELLI Carlos
VOLTA Edemiro ZARUR Pedro
PERSONAL CIVIL FUNDADOR .
FERNANDEZ Clemente PIETROSIMONE José
GENTILE Juan PRETE Gabriel
GUARIELLO Vicente RAMOS Héctor
GUALAZZI Hector RIVERO Alfonso
IBARRA Cipriano RIVERO Santiago
INVERNATTI Humberto ROMAN Oscar
LABY Gastón ROMANO Cayetano
LAMONACA Antonio SABIN Lindor
LEONE Félix SALAS Alberto
MARQUEZ Jorge SAKIBA Sarmiento
MARTIN Elena Martínez de SANCHEZ Luís
MARTINEZ Felipe SANTANA Pedro
MASSA Abelardo SANTILLAN Gabino
MESSINA Felipe SCARPINO Carlos
MORRIS Gregorio SCOTTON Leonisio
OTALORA Luciano SPOSITO Patricio
PACELLA Oscar SURJAN BILAC M.
PALACIOS Ricardo PECORELLA Rosario
PEREZ Alfredo------------------------------------------------------------------
LISTA ALFABETICA ALUMNOS DE LA PROM. LMGSM 1 .
Apellido y nombre Titulo Observaciones Notas
ALMEIDA Raúl Jorge Cap.Corb. Lic.Finanzas (3)
ALONSO Cesar
ALONSO Ethel R. Comerc.
ALVAREZ Humberto
ALVAREZ ABOAL J.
ALVEAR Carlos T. de Comodoro (3)(5)
AMEZAGA Diego A. Bancario
AMORENA Ernesto Cnl.
ANTUÑA José M. Tcnl. Ingeniero (2)
AÑEL Luís Horacio Comodoro (3)(5)
ARAGON José
ARCAPALO Jorge R. Tcnl.
ARDENGO Luís
ARGAIN Raúl Seguros
ARIAS Rodolfo
AUREGGI Julio Ctra. Alte
AZCONA Remigio Cnl.
BARANDA Julio E, Cte.Ppal. (3)
BARBA Raúl
BARBERIS Rómulo
BARBIERI Carlos Bancario
BARRIOS Emilio
BARRIOS Horacio
BASALDUA Enrique
BEDOURET Luís Cnl.
BELLATI Juan C. Cnl.
BELLOFIORE Lucio Geólogo
BENEGAS Fernando Abogado (3)
BERGADA MUJICA J. Abogado (3)
BERETTA Héctor A. Industrial
BOCHATEY Juan Funcionario
BOERO Rolando Tcnl.
BOZZOLA Antonio Diplomático
BRIGANTE Mario M. Comodoro Ingeniero
BUSTOS Rubén
CACERES Alberto Gral. Br.
CALEGARI Juan C. Capitán
CAMBIASSO Juan
CAMUS Carlos
CANAVES Ernesto Tcnl.
CAÑETE Mario Vice Comodoro (3)(5)
CAO José
CAPITAN Candido M. Brigadier (3)(5)
CAROSSINI Dardo E. Vice Comodoro Abogado
CASANOVA José Manuel Empresario
CASBAS Carlos Alberto Vice Comodoro (2)
CASCINO Vicente E. Subcomisario
CASTELLINI Humberto Mayor Ingeniero (2)
CAVOTTI Jorge Tcnl.
CAZENAVE Rafael Escribano
CERRUTTI Roberto Capitán
CHACON Bernardo Tcnl.
CHAPUY Javier
CHAVARRI Roberto Capitán
CHOUBIERR Enrique
CLAISSE Juan José Tcnl. Empresario
COCHELLA Luís A. Brig. My. (3)(5) COELHO Luís E. Escribano
COLALONGO Rodolfo
CORDOBA ZALACAIN E. Cnl.
COOKE Jorge
CORONEL Claro J. Vice Comodoro Abogado
CORRALES Juan C. Cte. Gral. Gendarmeria Nacional (3)
CORREA Eduardo (3)(5)
CORTE Howard
COSTABILE Rankul Comerciante
COSTA PEUSER Jorge Vice Comodoro (3)(5)
CUSELL Jorge Cnl.,
de la CUESTA AVILA J. Tcnl. Empresario (2)
de la RIVA David Ctra. Alte
de MORRA Carlos Mayor
DAWBARN Jorge Empresario
Del CARRIL Carlos Ing. Ind. (3)
DEPPERT Enrique Empresario (3)
DEVOTO Luís Pablo Cte. Gral. Gendarmería Nacional Ingeniero (3)
DOMINGUEZ AMAURI A, Comodoro (3)(5)
ECHEGARAY Renato Empresario
EPISCOPO Eduardo Gral. Br.
ESCOBAR Carlos Cnl. (2)
ESTEVEZ Carlos A. Comerciante
ESTRADA Héctor
ESTRELLA Mario (3)
ETCHARD Juan
EXPOSITO Virgilio Músico
FAPPIANO Roberto Martillero
FARIAS Juan A. Cte. Ppal. (3)
FARIAS Juan B.
FARINATTI Aldo Comerciante
FERNANDEZ Leonardo
FERNANDEZ Mario
FERRANTE Cesar Brigadier
FERREYRA Dardo E. Vice Comodoro Abogado (3)(5)
FIORA Rubén Comerciante
FONSECA Juan C. Mayor (3)
FOSSATTI Carlos Tcnl. (2)
FRAIZ Rodolfo Cap. Corb.
FRASCA Oscar Vice Comodoro
FREDIANI Luís María Tcnl. Ingeniero (2)
FRELIER Juan Tcnl. (2)
FRERS Máximo
GAILIET Heber Empresario
GALIMANY Isidro Cnl.
GALLAGHER Miguel Comodoro (3)
GALLINO Oscar Gral. Div. Ingeniero
GANDARA Horacio
GARAT Edgardo Empresario
GARCIA Alejo
GARCIA Héctor H. Industrial
GARCIA Jose Maria Arquitecto (3)
GARCIA FERNANDEZ Julio Cnl. (2)
GARCIA TUÑON Aníbal Hacendado
GAVIOLI Eduardo Agrimensor Profesor
GAZZARI Hector Cnl. (2)
GENTILE Máximo Empresario
GIOVANNONI Jorge Abogado
GOMEZ Enrique
GONZALEZ Domingo
GONZALEZ Héctor
GONZALEZ ALBARRACIN A. Comodoro
GONZALEZ Raúl R, Empresario
GONZALEZ VIDELA E. Funcionario
GORCHS Emilio
GRASSI Jorge
GRECO Jorge
GRIFFIN Eduardo
GRONDONA Oscar Cnl. Ingeniero (2)
GRONDONA Sixto
GUTIERREZ MORCHIO J. Cnl.
GUTIERREZ MORENO C. Comerciante
HAEDO Carlos Ingeniero Civil (3)
HAURIE Luís Cnl.
IRIBARNE Juan B. Funcionario
JAIME Pedro
JAKOUSKI Rene
JECKELN Ernesto Empresario
JIMENEZ VALIANI J. Contr Alte Ingeniero
KANJE Yamil Ingeniero Ind. (3)
LA CAMERA Eudilio Tcnl.
LANZANI Pedro
LARRONDE Carlos Tcnl.
LAURIA Jorge O. Cap. Corb. Lic. Ec.
LENCINAS Oscar E. Mayor Agropecuario
LONGHI Haroldo Escribano
LOPEZ GOSCH Alberto Empresario (3)
LORI Carlos (3)(5)
LOSADA León A. Comerciante
LOVERA Alcides Cap.Ultramar Escribano
LUONI Néstor Vice Comodoro
LUONI Víctor Tcnl. (2)
LUIS Armando j. Tcnl. (2)
MAGGIORA OLIVE Carlos Empresario
MAGRINO José A. Comerciante
MANZINI Ángel N. Cnl.
MANZONE Jorge Cap. Ultramar
MANZORATTE Lorenzo Docente
MARENCO Luís
MASTAI Ricardo Mayor (2)
MASTRONARDI Hugo Vice Comodoro (2)
MAZZA Horacio Empresario
MAZZONI Carlos Alte.
MEACA Julio O. Cnl.
MENDIETA Ricardo Hacendado
MENENDEZ Román
MEYER ARANA Héctor Cap. Navío Lic. Diplom.
MIGUEZ Héctor
MILLER Edgar
MIRANDA Aldo Cap. Fragata
MISTO Andrés Mayor (3)
MOHR Carlos Capitán (2)
MOLTEDO Juan Cte. Ppal.
MONACO Roberto Cnl.
MONFERINI Jorge
MONTERO Pablo
MONTES José Cnl.. (2)
MUNAFO DAUCIA Ricardo Medico
NEME Emilio Brigadier
NIETHARDT Ernesto Brigadier (3)(5)
NUÑEZ Ernesto Escribano
OCHANDIO Héctor Tcnl.
OLIVA PEREYRA Miguel Empresario
OLIVER Francisco
OLIVERO Juan (3)
ORTIZ Carlos A. Cnl. (2)
ORTIZ Darío
ORTIZ Homero Yamandu Agropecuario
ORTIZ Juan Manuel Empresario
OSTIGLIA Luís
OTERO Jorge
PAGANO Roben Capitán (3)
PALAZZO Salvador (3)
PALERO Félix
PALMA Carlos
PARISI Humberto
PANZARASA Osvaldo Tte. 1ro.
PASTOR Luís Comodoro (2)
PATURAU Luís
PEDEFLOUS Rodolfo Capitán Empresario (2)
PELAEZ José
PELEJERO Arturo Cnl. (2) (4)
PEÑA Manuel Cnl.
PEREZ Luís H. Medico
PETERSEN Cesar Ingeniero
PEYRONEL Aldo Vice Alte.
PHILIPEAUX Adolfo Tcnl. (2)
PIERONI Julio Cnl.
PIDEMUNT Wilfredo Medico
PIE Jorge
PINTO Omar Comisario Gral.
POGGI Hector Medico (3)
PONCE DE LEON Ángel
PREMAT Sergio Abogado
PREMOLI Luís M. Cnl. Abogado
QUATTROCCHIO Oscar Tcnl.
QUIROGA Dardo
RANGUGNI Jorge (3)(5)
REAL Alfredo J. Vice Comodoro
REYES Roberto
RIGIROLI Gerildo Comisario Abogado
RIPAMONTI Raúl
RODRIGUEZ Jorge (3)(5)
RODRIGUEZ OCAMPO M. Tcnl.
ROGLIANO Luís
ROMAN Ricardo Tcnl.
ROSALES Pablo Tcnl. (3)
ROSSI Lector Vice Comodoro
RUBIO Mártir Tcnl.
RUIBAL Fernando ???
RUSSO Vicente Cnl. (3)
SAGANIAS Omar Tcnl.
SAINT ANDRE Enrique Bancario
SALUZZI Rómulo Empresario
SANCHEZ Carlos Cte. Ppal. (3)
SANCHEZ CIRO José
SAN GERMAN Héctor Cap.. Corbeta
SARMIENTO Julio C. Cnl. (1)
SARTORIO Jorge Brigadier (3)(5)
SCHELLER Eduardo Cte. Mayor (3)
SCHETTINI Héctor
SEGAT Jorge Comodoro
SILVA ESPIL Juan
SINISCALCHI Miguel Comodoro
SOLA Miguel Empresario
SOLER Fernando
SOSA RODRIGUEZ José Tcnl.
SPINI Enrique
STEENKENT Adolfo (3)(5)
SUAREZ Aníbal Cnl.
SUAREZ BIDONDO Gregorio Empresario
SUAREZ Jorge L. Empresario (3)(5)
SUEIRO Juan
TARRICO VILLAFAÑE Juan Martillero
TEJERO José Bancario
TORNE Juan
TORRES Luís
TOTTINO Aníbal
TROMBINI Enrique
TRUFFA Armando Comisario
TUERO Jorge Capitán
UDRY Gustavo Tcnl. (2)
VACCAREZZA Elio Hacendado
VALENTINO Raúl
VALLEJOS Rodolfo Tcnl. (2) VARELA Juan Carlos Tte. Navío
VARAONA José M. Ingeniero Agrónomo
VELAZCO Osvaldo Capitán
VERANO Mario
VIDELA YANZI Jorge
VILLAFAÑE Gabriel Tcnl.
VILA Héctor Mayor (2)
VILLAGRA Ángel Cnl.
VILLARULO Ángel
VIVANCO Cesar Empresario
Von KOTSCH Máximo
WANNSCHAFFE C.
WEISSE Abel Empresario
WITTE Ricardo Comodoro (3) (5)
YETMAN Vicente Lic RRPP
ZAMORA Mario
ZAPANA Carlos Tcnl. (2)


FUERA DE LISTA
ZAVALA Carlos A. Ing. Ind. (3)


NOTAS
(1) Abanderado
(2) Primer grupo ingreso Colegio Militar. Prom. CMN 73 EAM XI.
(3) Egresados Bachiller y Subteniente de Reserva 1943
(4) Primer DIRECTOR del Liceo Militar Gral. San Martín.
(5) Idem 3 ingresaron Escuela Miliar de Aviación Prom. EMA XI.
OBSERVACION: El listado de alumnos ofrece una realidad estadística sobre la concurrencia de objetivos militares y pedagógicos en los alumnos, ya que el 42% de los ingresados siguen carreras militares o afines.

III PARTE. Desarrollo.

El día 3 de abril del año 1939 se inauguro el LICEO MILITAR GENERAL SAN MARTIN en una ceremonia a la que concurrieron las mas altas autoridades del país y que el diario LA PRENSA (04 abril, 1939) describe en su edición del día siguiente de esta manera:

CON ASISTENCIA DEL PRESIDENTE DE LA NACION Y MUCHA CONCURRENCIA, INAUGURARONSE LOS CURSOS DEL LICEO MILITAR.

El Liceo Militar, de reciente creación y que funciona en la vecina localidad de San Martín, en el local donde estuvo el Colegio Militar, comenzó ayer sus actividades escolares.
Con dicho motivo se cumplido en dicho establecimiento una lucida ceremonia, a la cual asistieron el Presidente de la Nación y su esposa, los Ministros de Guerra y señora de Márquez, de Obras Publicas y señora de Alvarado, de Instrucción Publica y de Marina y señora de Scasso, el Jefe de la Secretaria del ministerio de Guerra Coronel Víctor Majo, el Jefe de la Secretaria del Ministerio de Martina Capitán de Navío Abelardo Pantin y su señora, contraalmirantes F . Lajous y Repetto, Generales Nicolás C. Accame, Alonso Baldrich, Arturo Rawson, Avelino Álvarez, Rodolfo Martínez, Pita, y Pedro C. Rocco, coroneles Juan Carlos Bassi y Carlos Kelso capitán de navío Ramón A. Poch, Teniente Coronel Ernesto O Trotz mayor Antonio Comemndez y otros jefes y oficiales, funcionarios de la administración y un crecido núcleo de invitados especiales, entre el cual se contaban las familias de los alumnos ingresados al instituto.
El acto inaugurar comenzó a las 14, con la entrada de los jóvenes alumnos al gran patio interior del establecimiento donde formaron en presencia de las autoridades de la casa.
Recepción del Presidente de la Nación.
A las 15 llego al liceo el Presidente de la Nación acompañado por el Ministro de Guerra. En el amplio, portal del instituto les dio la bienvenida el director del liceo, Coronel Ernesto Florit a quien acompañaban el secretario capitán Alfonso de Grisolia y el Regente de Estudios profesor Valentín Mestroni y otras autoridades de la casa.
Al penetrar en el establecimiento invitados por el coronel Florit, el Primer Magistrado y el Ministro de Guerra fueron acogidos con prolongados aplausos por parte de la concurrencia y una vez llegados frente a los alumnos, formados en el patio del liceo, se procedió a izar en un mástil la bandera patria. Luego la banda del liceo ejecuto el Himno nacional, coreados por los presentes.
Discurso del Ministro de Guerra.
A continuación, el Ministro de Guerra pronuncio un discurso para declarar inaugurados los cursos. Expreso que si siempre ha sido motivo de halago el amor propio la creación y funcionamiento de un centro de docencia, nunca puede serlo tanto como cuando se trata de la inauguración del actual Liceo Militar, institución de características especiales, netamente definidas en su doble aspecto de cultura civil y militar.
Es una paso mas-agrego - dado por la Nación en la preparación de una parte escogida de juventud argentina con la noble pretensión de que ella salga mas capacitada en sus aulas porque ha de reunir a las disciplinas generales, los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para alcanzar la jerarquía de oficiales de reserva del ejercito, que por las condiciones especiales de instrucción militar recibida e impartida en varios años de curso permitirá otorgar otros grados mas en la jerarquía y asegurarse en la reserva buenos comandos subalternos tan necesarios por exigirlo así el proceso de la técnica en las armas.,el ingreso a las escuelas de reclutamiento del Ejercito y de la Armada.
El primero tiene por objeto defender al estudiante de las distracciones en todo lo que ellas pueden ser enemigas del aprovechamiento intelectual y de la verdadera formación moral y el segundo el segundo se propone informar de un habito de severa disciplina el carácter del alumno., para que, en cualquier caso, , tenga conciencia exacta de su posición en la vida, y la noción clara de la necesidad de la subordinación y la obediencia, virtudes en cuyo juego reside el orden indispensable a la buena marcha de las colectividades, sin menoscabo de la libertad, que es atributo irrenunciable de los hombres. La comprensión y asimilación integral de la disciplina racional, facilitara a los alumnos un mayor rendimiento de sus facultades y un mas cabal cumplimiento de sus obligaciones para consigo mismo, para con la sociedad y para con la Patria.
El orador se extendió en consideraciones sobre las normas que deben regir la formación de la juventud y, posteriormente, agradeció al Ministro de Instrucción Publica la entusiasta colaboración prestada para el funcionamiento del liceo .Luego se dirigió a los profesores.
Visita a las dependencias del liceo.
Acallados los aplausos con que fueron acogidas las palabras del Ministro de Guerra, el Primer Magistrado y su comitiva fueron invitados por el Coronel Florit a visitar las dependencias del Liceo.
En esa oportunidad la concurrencia pudo apreciar la organización del nuevo establecimiento y sus flamantes instalaciones. Al llegar la comitiva presidencial al lugar donde se encuentra la pileta de natación cubierta del liceo dos alumnos hicieron una breve demostración de aquel deporte.
Ya de regreso, la comitiva en el patio central del edificio, los alumnos, uniformados, se encontraban en formación, y en esas circunstancias hizo uso de la palabra el director del liceo coronel Florit. Al terminar su alocución, el coronel Florit expreso a los alumnos que les deseaba recibieran en el acto inaugural del Liceo, la primer lección de urbanidad, para lo cual les brindaba la oportunidad de invitar a sus familias , allí presentes, a pasar al salón , donde se serviría un “lunch”.
Final del acto.
La concurrencia participo, entonces, de un “lunch” que presidio el Primer magistrado. En seguida se efectuó la ceremonia de arriar la bandera y, terminada esta, el Presidente de la Nación y su comitiva se despidieron del coronel Florit y abandonaron el establecimiento.
En seguida los alumnos comenzaron sus actividades de enteres del instituto.

A partir de ese momento adquiriría vida el esfuerzo de preparación que se había desarrollado durante mas de un año y se materializaría el objetivo trazado lustros antes para dotar al país y al Ejercito de una escuela de formación de características excepcionales. La Orden del Día Nro 1 dictada antes de la inauguración y la Nro 8 en su ceremonia de iniciacion por su Director el Coronel Ernesto Florit es una síntesis perfecta de lo que se ofrecía y se pretendía del Liceo.
.

El Liceo había dejado de ser un proyecto y se transformaba en un ser con vida propia que se desarrollaría conforme las bases de su creación adquiriendo formas especificas y modalidades propias conforme los hechos y las circunstancias lo fueran moldeando. Era evidente que en sus muros estaba aun presente el “espíritu” del Colegio Militar. La mayólica de San Martín brillaba sin cambios. El magnifico comedor aun tenia sus vitraux castrenses, el patio interior recogía los murmullos en la aulas, los amplios corredores hacían eco al paso “redoblado” con tacones que parecían de acero, los playones y la canchas, como aquel “campito” donde se aprendería que es un cardo al atreverse entre ellos, o el polígono y la pileta de natación para mostrar la destreza o hasta los “duelos simbólicos para “lavar el honor” en puja boxística detrás del edificios de la pileta de natación. La fuerza de los recuerdos en esos edificios era de tal potencia que cada uno, oficiales y alumnos, sentían la sensación casi obligada de “emular” a los cadetes que solo dos años antes habían sido los ocupantes de estos muros que parecían casi sagrados. Finalmente, no se puede dejar de recordar los baños del Patio Interior, con su mingitorios y sus “baños a la tuerca” donde se aprendió a hacer la necesidades en una posición muy especial y diferente a la que se estaba acostumbrado, como también “administrar” con cuidado las tres hojitas de papel que entregaba el “encargado” como contribución a la limpieza posterior que correspondía a la acción cumplida.

Las horas de clase pasaban con inusitada rapidez, pues cuando ella terminaban, era un correr de deportista de alta velocidad hacia los dormitorios, donde con velocidad inusitada, se cambiaba de ropa colocándose las zapatillas, pantalón y camiseta de gimnasia, cuidando en dejar en el orden predeterminado la ropa de aula sobre la silla. Había días de gimnasia (“gomosa” ) en la cual las escuadras ejecutaban los múltiples elección que determinaba el Reglamento de Educación Física, pero, los había también de deportes, en los que se jugaba, entrenaba o preparaba para alguno determinado. Dichosos los que eligieron box, pues el instructor era nada menos que el campeón nacional Landini que enseñaba como aplicar un golpe o como cubrirse del adversario. La memoria, cuanta el día en que un fornido de la Pr5tiemra, en una practica de golpes a la cabeza siguiendo las indicaciones de Landini, lo hizo sobre el y…Landini “cayo al suelo”… Al termino de gimnasia venia el “reconfortante” baño en las duchas y, en perfecta formación se “marchaba al comedor”. En cada mesa doce comensales, en oportunidades la cabecera la ocupaba sucesivamente un oficial o un preceptor, hasta que un día comenzaron a ser invitados también los padres. La comida de alta calidad era función de un maravilloso hombre que era el “ecónomo”, aquel magnifico “Tano” Capitáni, que podía mostrar su preocupaciones cada plato que hacia suponer que cu control llegaba en todo el ambiente del comedor y la cocina. Los mozos, frieron aquellos amigos “cómplices” de algunos que querían “fumar” o mandar una “carta” ya que siempre eran aliados confiables para algún tipo de travesura fuera del ámbito del Liceo. Algunas noche el comedor se transformaba en “sala de cine” y se proyectaba alguna película “educacional” que servia para templar el espíritu , según lo pensaba la superioridad: pero también el comedor se transformaba en sala de conferencias y hubo alguna que nunca se olvidaría como la que dio el Teniente 1ro. Medico, Jefe del servicio de sanidad del Liceo, Doctor Marcial González (lo que le valió el sobrenombre del “Casto Marcial” y que nos mostrar los “peligros” de la vida sexual, las enfermedades que ella traía y el “deseo” de no aceptar la tentaciones. Esta conferencia había tendió origen en un “control” de camisones en el que es encontró “manchas sospechosas en algunos, en especial “grandotes de la Primera Sección. Pero los domingos, el comedor se transformaba en capilla para que el capellán Munárriz dijera la Sagrada Misa a los “privados”..Los “privados” eran de dos orígenes, los que no tenían a donde ir pues eran provincianos y los que habían cometido algún “desliz” que quedaban a pagarlo en el Liceo. Como el sistema era “bueno” ello significaba que en ocasiones un oficial o un preceptor los llevara al cine en el Pueblo de San Martín y, algún osado, los llevo a ver un partido de fútbol, pero, además, tenían la posibilidad fe la visita libre de padres o amigos que venían a “consolar”” al detenido. Estas visitas tenían, a su vez, una programada y clásica los días miércoles, Díaz en que se realizaba un “formación de la tarde” en la que la palabra del Jefe de Cuerpo era siempre bienvenida y, luego, se autorizaba a “atender” a las visitas. Las mamas siempre traían algún “dulce” y, en ocasiones, venia una “hermanita”. Como en ocasiones se ponía música como se hacia a la noche, algún adelantado para mostrar su sociabilidad, invito a bailar a alguna de estas “señoritas”, pero, el tema no dio para mucho, ya que “preventivamente” se elimino la posibilidad musical.

Las formaciones de la tarde, aquellas que se realizaban al terminar el horario de las clases, tenía un sabor especial. Estaba la diaria, en la que el Capitán Videla Balaguer “arengaba” golpeando con su sable el suelo. Alguien contó un record de 150 golpes seguidos, es decir un ritmo aclarado de “mensaje”. Se leía la Orden Del Día de la Compañía y allí comenzaron a entenderse la diferencia entre ser “imaginaria” y “centinela”. Los imaginarias éramos los alumnos en horarios raros, ya que en los nocturnos estaban los “serenos”. Pero, los centinelas eran los pocos soldados que contaba el Liceo que se “aburrían” en la puerta de entrada. Pero, las formaciones de la tarde de los miércoles eran realmente inolvidables. Por una parte nos hablaba el Jefe de Cuerpo, eran las palabras siempre pausadas y afectivas del Tcnl. Suárez Girado que siempre nos dejaban alguna enseñanza. Pero, las formaci0onmes de los miércoles tenían otro encanto: las vistas. Por un lado los padres que venían a “saber” de nuestra vida y, por el otro las hermanas que hacían sentir que se dejaba de ser niño para entrar a la difícil situación de adolescente y, los de la 1ra. Sección, seguramente a jóvenes. En ocasiones especiales “aparecía” una Banda de Música” seguramente prestada por alguna unidad de Campo de Mayo, pero, normalmente, estaba un gordo sargento que tocaba la “corneta>>” maravillosamente y que con sus sonidos acompañaba el arriar de la bandera. Claro esta, era esa misma corneta que tocaba “diana”, “retreta” y “silencio” y que nos ensordecía cuanto tocaba “llamada de jefes” y “tres puntos pues acababa de llegar al Liceo su Director.

Pero también había una formación “terrible” era a medio día convocada por el Jefe de la Compañía. Se trataba de aquellos que tenían alguna “falta” por la que responder. Alineados frente al “detall”, se esperaba la salida del Capitán Videla Balaguer que primero recorría la fila y, luego, se detenía delante de cada uno de los “culpables” , leía en un cuaderno, miraba los ojos…y preguntaba …y…??. Jamás se escucharon inventos mas imaginados o explicaciones mas dislocadas, ya que estaba en juego la “salida” del fin de semana.

Un párrafo especial corresponde al Menú que se ofrecía en el amplio y majestuoso comedor, que consistía en:


MINISTERIO DE GUERRA- LICEO MUILITAR GENERAL. SAN MARTIN… Menú para los Alumnos – 1939_______________________
Lunes.
Desayuno: Café con leche Merienda: Mate cocido con leche
Factura y manteca Factura y manteca.
Almuerzo:
Pan y manteca (en la mesa) Sopa de harina de arvejas.
Fiambre surtido Puchero.
Polenta con tuco.
Postre: fruta del dia.
Cena.
Pan y manteca (en la mesa) Guiso de lentejas
Sopa de fideos. Postre: empanadas de dulce de leche
Bifes a la plancha con ensalada.
Martes.
Desayuno. Café con leche Merienda: Mate cocido con leche
Facturas y manteca Facturas y manteca.
Almuerzo:
Pan y manteca (en la mesa) Albóndigas con papas.
Salpicón de pollo. Macarrones al graten
Sopa de sémola Postre: fruta del día.
Cena:
Pan y manteca (en la mesa) Asado de cordero al horno
Sopa de arroz con ensalada.
Pastel de verdura. Postre: compota de ciruelas.
----------------------------------------------------------------------------------------------Miércoles.
Desayuno: Café con leche. Merienda: Mate cocido con leche
Facturas y manteca. Facturas y manteca.
Almuerzo:
Pan y manteca (en la mesa) Asado con ensalada
Fiambre surtido Soufflé de papas
Minestrón Postre: Fruta del día.
Cena.
Pan y manteca (en la mesa) Milanesa con ensalada de papas.
Sopa de fideos. Postre: compota de orejones
Croquetas de arroz.
Jueves.
Desayuno: Café con leche Merienda: Mate cocido con leche.
Facturas y manteca Factura y manteca
Almuerzo.
Pan y manteca (en la mesa) Guiso de garbanzos con menudos
Lengua de vaca a la vinagreta de cordero.
Sopa de verduras Postre: budín de pan.
Puchero a la española.
Cena.
Pan y manteca (en la mesa) Arroz a la veneciana.
Sopa de harina de arvejas. Postre: Compota de manzanas.
Bifes a la jardinera.
Viernes.
Desayuno: Chocolate con leche. Merienda: Mate cocido con leche.
Facturas y manteca Facturas y manteca.
Almuerzo:
Pan y manteca (en la mesa) Pato “Viccas” al horno con papas
Sopa de sémola Postre: tocinito del cielo.
Fideos a la manteca.
Cena:
Pan y manteca (en la mesa) Pastel de papas.
Sopa de arroz Postre: Compota de orejones
Asado con en salada de radichetas.
Sábado:
Desayuno: Café con leche Merienda: Mate cocido con leche.
Facturas y manteca Facturas y manteca
Almuerzo.
Pan y manteca (en la mesa) Ensalada con papas.
Salpicón de carne Tallarines al jugo
Sopa de harina de garbanzos Postre: Fruta del día.
Cena
Pan y manteca (en la mesa) Croquetas de verdura
Sopa de fideos Postre: Furia del día
Milanesas con papas al horno.
Domingo.
Desayuno: Café con leche Merienda: Mate cocido con leche
Facturas y manteca Facturas y manteca
Almuerzo.
Pan y manteca (en la mesa) Guiso de carne con arvejas.
Asado frío con ensalada a la vinagreta Locro con ciruelas
Sopa primavera Postre: Fruta del día.
Cena.
Pan y manteca (en la mesa) Carbonada de arroz
Sopa de harina de garbanzos Postre: Compota de orejones.
Escalopes a la romana.
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Las horas de “instrucción militar” eran las “bravas” ya que comenzaban con el “Orden Cerrado” que era aprender a tomar la “posición militar (Firmes, descanso), saludar (saludo uno, saludo dos), presentarse(Permiso mi teniente, alumno….) o, cuando se logro “asociarse” con el Fusil (al hombro…ar…) y a marchar (Pelotón…march…De frente….Conversión a la derecha…Alto) y saber hacerlo sincronizadamente. Fusiles al hombro y marchas se convirtieron en una rutina que tenia por objetivo darnos “pinta “ de soldados. Pero, la instrucción no terminaba con estos ejercicios, ya que también se practicaban algunos artificios como era el “salto de rana”, el “cuerpo a tierra>” o algún invento que tenia como objetivo “hacer movimientos vivos” para despejar mente y agilizar el físico. Estos “movimientos vivos” si bien no eran aceptables, se los sufría con paciencia, hasta que se asignaron algunos “autoridades” dentro de nosotros mismos, y ellos, sorprendente, también quisieron “imponerse” y algunos deben recordar el día que uno de ellos trajo a su pelotón haciendo “carrera march·” y “cuerpo a tierra<” desde el “campito” hasta los “domitorios2…... Las horas de “instrucción Teórica” tenían el encanto de una clase común, en ellas aprendimos desde cantar marchas guerreras hasta los alcances de dos reglamentos claves en la vida militar: el RRM 30 Servicio Interno y RRM 36 Servicio en Guarnición en el que se nos decía con claridad absoluta que había que hacer en cada momento de nuestra vida individual y colectiva. El “canto” nos ayudaría a “marchar” sin cansarnos ya que permitía “separar” la mente de los “pies” y nos convertía en reales “infantes”. La Instrucción Teórica a comprender los porque los soldados hacen algunas cosas o porque se hachita de determinada manera, nos haría militares. El “campito” era un amplio terreno lindante con el Liceo al otro lado de la Ruta nacional que se utilizaba como “campo de ejercicios” y que se llenaba de yuyos y de cardos. Ese fue el lugar en el que los cadetes hacían sus prácticas de combate y, lógicamente, fue el asignado a los liceístas. En Invierno era aceptable, pero, cuando llegaba la Primavera y comenzaba a florecer los cardos ocupaban toa la superficie y correr, hacer cuerpo a tierra, etc. era entrar a un lugar desde donde siempre se saldría con alguna pinchadura. Los oficiales dieron el ejemplo y sin chistar se “zambulleron” ” en este mar de lastimadura y, conscientemente, todos los alumnos hicieron lo mismo, Pero, además de los cardos había restos de la defecación de alguna vacas que tenían el privilegio de pastar en el “campito” y, alguno tuvo la suerte de caer en medio de una torta maloliente que le embarduno las manos y el uniforme. Evidentemente, lo mejor del “campito”, era el regreso. El “polígono de tiro” fue el lugar donde se sintió el “culatazo” tantas veces pregonado al “efectuar el disparo”. Subir y bajar los blancos desde el foso era una tarea interesante, como así también aprender a marcar sobre el bastidor del blanco los puntos que había logrado el tirador. El problema era cuando se caían la oblea con la cual se tapaba el orificio del proyectil y ello hacia que hubiera dos lugares para marcar. En general se elegía el “mejor” hasta que algún oficial nos puso a prueba y el que se “equivocaba” sufrió una dura reprimenda. De todas maneras, “tirar” siguiendo las ”condiciones de tiro” era sentirse realmente soldados y, con el carácter de infantes de los oficiales instructores, “querer” al fusil. El fusil, que en verdad era una “carabina”, ya que su tamaño menor se adaptaba mejor a la media de las estaturas de los alumnos. Para aquellos que cometían faltas que merecerían ir al “calabozo” se había dispuesto una “sala de disciplina” que era una pieza ubicada en el largo corredor que llevaba desde el comedor a la zona de dormitorios. Era una pieza luminosa con una cama y una silla solitaria que hacia pensar que el aislamiento seria el mejor castigo, claro esta que ello no significaba que el sancionado dejara de ir a las clases o a instrucción y, lógicamente, al horario de “aseo” personal o que pudiera salir ante emergencia de necesidades fisiológicas. La sala no tenia llave y la puerta podía ser fácilmente abierta, claro esta que el “honor y la dignidad” del “recluso” era igual que la existencia de barrotes de acero. Durante el año 1939 la sala de uso una sola vez y el sancionado fue dado de baja por lo que quedo oculta la falta y la posibilidad de comentar la desdicha. El trabajo manual fue una de las innovaciones del Liceo Militar, introducida por el Regente de Estudios Mestroni inspirado en las ideas del Profesor Pizzurno, para lo que dedico uno de sus galpones para instalar prácticamente todo un equipo de carpintería. Los alumnos aprendieron a usar las herramientas y, sobretodo, a trabajar con atención para hacer reales piezas casi de orfebre de madera. Era un entretenimiento y también una posibilidad para que en el trabajo manual se descubra que se podía poner atención al manejo de una herramienta y que, al finalizar la obra, se sentía una honda satisfacción. El efecto del trabajo manual llego a ser tan intenso que algún “mal intencionado” cambio la letra de la Canción del Estudiante incluyendo alguna referencia a esta actividad. Es decir que las estrofas de “En un marco de azul celestial…va la juventud…” incluyo alguna nuevas alegóricas al trabajo manual. El canto encontró en el Profesor Ginastera una interesante vertiente, en especial aquellos que no eran descartados por su tono y se logro a formar un aceptable coro estudiantil. Pero el canto también tenía otros cultores en los oficiales instructores que lo hacían entonar frecuentemente como la “Marcha de San Lorenzo” junto con la “Marcha del Deporte” y la antes citada “Canción del Estudiante”. En aquel entonces a nadie se le ocurrió la posibilidad de tener una “Marcha liceísta” que mas adelante surgiera de las promociones posteriores. Las letras de aquellas dos marchas singulares sobre el estudiante y el deporte son las siguientes: Canción del Estudiante (Letra: Francisco García Jiménez. Música: .. Carlos Gustavino). Brisas que riza el Plata, zonda de andino tope Tibio aliento del Norte, racha del Sur Lleven los cuatro vientos, en su galope Esta canción que canta la juventud. Almas y voces juntas, manos entrelazad as Honda fe de argentinos y un mismo afán Ansias de noble ciencias, nunca saciadas Ojos puestos en rutas del mas allá. Estudiantes alcemos la bandera Que ilustraron los próceres de ayer Y florezca a su pie la primavera Del amor renovado de nuestro ser Y echen a vuelo el nombre de estudiantes En bronce de romántica emoción Los que lo son, los que lo fueron antes Los que por suerte, tiene de estudiantes Para toda la vida, el corazón. Marcha del Deporte (Letra: Antonio Botta. Música Francisco .. .. .. Lomuto) En un marco de azul celestial Y al rayo solar Va la juventud En el pecho un soberbio idead Y una anisa sin par De goce y salud Una insignia en el corazón Un emblema como ilusión Y en el alma un deseo De honor y gloria Que vibra y es siempre Emoción…. Luchar En justa varonil Luchar Con ansia juvenil Y para la raza Conseguir, el ejemplar Del porvenir Luchar Luchar para triunfar Luchar y nunca desmayar Alentando siempre La esperanza de imponer La divisa “Vencer y vencer”. Los días sábado antes de medio día se preparaban los alumnos para salir. El primer tiempo de civil y muchos cambiaban los pantalones “largos” de los uniformes por los clásicos “cortos” que les correspondía por la edad. La línea de colectivos que llegaba hasta Chacarita ponía a disposición algunos coches y se marchaba hacia la “libertad”.Lo mismo pasaba el domingo a la noche, cuando partían de Chacarita los “especiales” que permitían regresar en medio de algún bostezo. Había algunos privilegiados que sus padres los buscaban en auto y, en muchas ocasiones, tenían la “gentileza” de llevar a otros. Era el momento de la despedida y del reencuentro y durante el viaje se conversaba sobre lo que se haría el fin de semana o se contaba lo que se había hecho. Claro esta que los “grandes” casi siempre exageraban para “envidia” y desazón de los mas chicos. El día 20 de mayo de 1939 se entregó los uniformes de salida en una formación especial. Realmente todos se sentían orgullosos, Al salir comenzaron los problemas. Las chaquetillas habían sido confeccionados como “cortas” y tenían en la parte posterior un apéndice que tenia similitud con las chaquetas que utilizaban los “chocolatineros” en los cines y algún atrevido, ante el parecido, grito “chocolatinero”. Eso hizo que todos prefirieran usar el capote con su dos filas de botones dorados y, pese al calor o al frío, paso a ser una prenda indispensable. Al salir siempre estaba correctamente doblado sobre el brazo izquierdo (ya que el derecho s reservaba para efectuar el “saludo militar”) pero, una vez cruzaba el portón, todos se apresuraban en colocárselo. Los que pasaron momentos mas difíciles fueron los que en las vacaciones de invierno regresaron a su provincias, en especial la del Norte, donde hacia mas calor y se encontraron con el problema que resolvieron muy simplemente, “eliminaron” la chaquetilla. Y, nuevamente, un párrafo especial para el Colectivo 78. A fines de la década del 1930 no todas las familias tenían automóvil. Por ello, un grupo numerosos de “alumnos” salían y regresaban del franco en colectivo. El colectivo, ese invento argentino de fines de la década anterior, ya tenia mayoría de edad y era empleado con atención. Entre los temas del uso del colectivo estaba la “cantidad de pasajeros parados” que no podían exceder de tres, lo que daba seguridad y comodidad. Pero en el 78 ese numero se ampliaba en “beneficio” de los “alumnos” ya que se intentaba con pocos coches cubrir la demanda, era así que 10, paresia ser el numero aceptable. El colectivo salía de Chacarita,y, como hoy, venia por Dorrego, Guzmán, Jorge Newbery,y ahí al 6000 de Corrientes cargaba a los alumnos pasajeros, para retomar su recorrido por Guzmán, Elcano, del Campo, Elcano, Donato Álvarez, Warnes, Chorroarin, San Martín, Pedriel, Uruguay, Córdoba, Alvear y Congreso, donde “descargaba su pasaje liceísta, para seguir luego hacia Villa Adelina. Los sábados, estaban varios parados en la calle San Lorenzo, frente al Liceo, listos para salir y, seguramente, como “había mayor control” solo viajaban parados tres. El viaje de “ida” era eufórico, ya que todos contaban lo que “harían”, pero, el de regreso, cuando eran ya las diez de la noche, la mayoría de los que viajaban sentados comenzaban un principio de sueño. Eran (son) casi cuarenta y cinco minutos de viaje tranquilos, pero, los domingos, al pasar frente a Plaza San Martín, donde la gente “giraba por ella” en la “clásica “vuelta del perro”, se sentina un poco de “envidia y, los mas grandes, “nostalgia. En esas ocasiones siempre volvía la historia de que en el pasado los cadetes del Colegio Militar se “peleaban” con los civiles en los alrededores de esa Plaza por algún “piropo” mal entendido, pero, nosotros éramos “chicos” y ese problema solo alcanzaba a los “grandes” de la 1ra. Sección.. El desfile del 9 de julio de 1939 que clásicamente se hacia en Buenos Aires, ese año se decidió que se realizaría en Tucumán, lo que “frustro” la esperanza de muchos de la presentación oficial del Liceo Militar marchando por las anchas avenidas de Palermo. Recién el año siguiente se realizo el desfile detrás de los cadetes del Colegio Militar y, sin dudas, los liceístas lo hicieron con el mismo aire de soldados.. En el mes de diciembre se realizaron los Ejercicios Finales, es decir salimos a “maniobras” en Campo de Mayo. La preparación comenzó por aprender a armar el “equipo aligerado” que se trataba de “enrollar” un paño de carpa para luego ponerlo cruzado sobre el hombro. Luego a usar el casco de corcho que reemplazaría al birrete y, por ultimo, ubicar el fusil de manera tal de que no dificultara la marcha. Y colgar la caramañola y la bolsa de rancho. Una mañana formamos listos para salir y recibir las “arengas” del Capitán Videla Balaguer que nos hablo como si en lugar de ir a maniobras fuéramos a la guerra. La despedida fue casi “cruel”, ya que los empleados, mozos, serenos, costureras, etc. nos despedían con aplausos como si en lugar de una marcha a Campo de Mayo fuéramos a Liberia. Allí comenzó la marcha sobre la banquina de tierra de la Ruta que en aquel tiempo era realmente un camino angosto pero con un muy reducido transito. Todos los oficiales a pie delante de cada sección y el capitán a la cabeza. En el camino nos cruzábamos con algún auto que nos saludaban cariñosamente, eran nuestros padres que venían a ver la “hazaña”. Eran pocos kilómetros, pero parecía que no terminaba la marcha. Un descanso al borde del camino, un trago de la caramañola y el quejido de alguno que se le habían corrido las medias y tenia el inició de una “ampolla”. Pronto apareció el arco de Puerta 8 y el olor intenso del Río de las Conchas (como se llamaba antes al actual Río de la Reconquista). Nuestro destino era un terreno delante de los cuarteles de la Escuela de Artillería y, al fin, llegamos. Nos esperaban las carpas, nuestros colchones y mantas y, rápidamente, nos distribuyeron. Luego almorzamos, claro esta que ya no eran los platos de loza del comedor, sino que eran de metal, con jarros d e metal y cubiertos diferentes. El hambre y el cansancio nos hizo parecer todo bueno. Una siesta reparadora y comenzó la instrucción teórica. Nos hablaron d e la guerra, de los combates, de lo que tendríamos que hacer para “conquistar” una región enemiga que estaba a centenas de metros en medio de la pampa que era Campo de Mayo. Luego, a bañarse, pero no en un rió o al intemperie, sino en los baños de la Escuela de Artillería, un cuartel de lujo que no tenia nada que envidiar a las instalaciones del Liceo. Agua caliente, y, todo era igual. A la noche llego, el sueño sin la luz azul de nuestros dormitorios, pero dormimos placidamente. Algunos fueron designados para la “guardia”, eran una decena de puestos que rodeaban el Vivac. Se comenzó el proceso que se había aprendido en la instrucción teórica y, portando el fusil, comenzaron los turnos rotativos. La noche hace que los sonidos se agranden y el capitán Videla Balaguer quería hacer sentir el “ambiente de guerra” y comenzó a recorrer a “hurtadillas” los puestos, pero, en uno fue el sorprendido, cuando no respondía a la voz de alertar …Alto quien vive….sintió que el alumno “armaba” el fusil con el ruido de introducir un cargador,,,,a lo que respondió …su capitán…lo que el no sabia o, quizás no recordaba, era que no teníamos munición…Ali que el armado del fusil había sido “puro ruido”. Al día siguiente el ejercicio, entrar en la suposiciones, tirar con munición de fogueo y, finalmente, “armar las bayonetas” y cargar al grito de Viva la Patria….hacia una trinchera en la que algunos solados prestados por la Escuela de Artillería habían hecho de enemigos y contestado nuestro fuego `pero que mansamente se rendían ante el vigor de nuestro ataque. Estábamos felices…habíamos ganado la guerra. Mas tarde, formados en el “campo de combate” escuchamos las palabras del Jefe de Cuerpo y el Director que nos felicitaban por el comportamiento, la actitud y el “valor” puesto en juego mostrando el “alto grado” de educación militar que habíamos recibido. Luego a descansar y esa noche alguna guitarra (prestada) nos alegro la oscuridad. A mañana siguiente la marcha de regreso, el mismo camino, por la otra mano, pero ya no estábamos cansados, queramos regresar después de esos tres días de “soldados de verdad”. Y así llego fin de año. Habían sido casi nueve meses de una vida singular y jamás imaginada. Los directivos y profesores sentían la satisfacción de haber dado todo para lograr una educación excepcional. Los jefes y oficiales miraban a sus “alumnos” formados con la presencia de soldados y la prestancia de cadetes recordando aquellos “chicos” que habían llegado en aquel, al parecer, lejano abril. Nosotros, los alumnos fundadores, seguramente, no nos dábamos cuenta en aquel entonces lo que había pasado, lo que habíamos vivido y la experiencia militar y educacional que se reflejaba en nuestra postura, sonrisa y olvido. Había llegado el momento de la vacaciones que, como siempre han sido durante todas las épocas, devolvía a los alumnos a sus casas, a sus familias, a sus amigos, a todos aquellos que les gustaba escuchar las experiencias personales y los cuentos de las “aventuras”. El año 1940 ya no seria igual, pues un enorme grupo de nuevos alumnos llegarían para seguir la senda trazada y, como todo tiene fin, el tiempo de los “fundadores” había terminado. Ellos serian la Promoción 2 del Liceo, nosotros éramos, somos y seremos la Nro, 1.. IV PARTE. Recuerdos.

En verdad, cada uno de aquellos que fueron alumnos del liceo Militar en el año 1939 guarda en su memoria y el afecto alguna recuerdo que si bien parece algo personal e individual contiene n al tratar sobre el medio y el ambiente o vincular a personas o compañeros, el sabor de la intimidad de los tiempos idos. Lamentablemente estos recuerdos solo cubren la memoria de algunos de los 280 que un día llegaron, los que el destino y la fortuna los ha llevado a estar presentes en los 70 años y que son los testigos de la fundación del Liceo Militar General San Martín.

El misterio del 189 fue parte de las primeras semanas en el Liceo. Yo era 188, Peña 190 y, en medo de los dos, había una cama vacía que nunca se ocupo, hasta que un día, desapareció. Sin dudas, era alguien que había estado con nosotros, seguramente había formado por “estatura” entre Peña y yo, pero el 3 de abril “no se había presentado. Ello en aquel tiempo no nos preocupo demasiados, salvo que el “cofre” que tenia que compartir con otro, durante ese año quedo vacío. Debieron pasar much0os años, mas allá del 2000, cuando el misterio quedo develado. El ausente se llamaba Ramón Eduardo Molina, hijo de aquel general Ramón Molina que pensó sobre Colegio Nacional Militar” y dado que el Liceo no seria paso” al Colegio Militar, decidió que no se presentara a ultimo momento. En el año 2003, se incorporo el ya Coronel Ramón Eduardo Molina como “miembro honorario” de la Promoción.

V .Misión actual del Liceo Militar (año 2009)

-. Contribuir a formar al ciudadano argentino competente para integrar dinámicamente en el medio social desde una concepción democrática y cristiana, con profundo sentimiento nacional e identificado con los valores sustentados pro las Fuerzas Armadas.

.- Constituir regionalmente instituto de formación complementaria de Oficiales de Reserva de las Armas, con la finalidad de contribuir al completamiento de los cuadros Superiores de la Fuerza.

-. Brindar los niveles que correspondan a la formación básica insertados en el Sistema Educativo Nacional, con titulaos requeridos para ingresar en la educación Universitaria, terciaria u otra actividad.

VI- Anexos.

Anexo 1.- Distintivo del Liceo Militar.

Anexo 2,. Antecedentes del predio asignado al Liceo Militar-

Anexo 3 Antecedentes Coronel Ernesto Florit

Anexo 4- Antecedentes Tcnl. Aníbal Suárez Girado

Anexo 5.- Antecedentes profesor Valetin Mestroni

Anexo 6.- Antecedentes General Ramón Molina.

Anexo 7.- Antecedentes General Agustino P. Justo.

Anexo 8,. Antecedentes General Manuel A. Rodríguez.

Anexo 9.- General Basilio Pertine

Anexo 10.- Antecedentes profesor Pablo A. Pizzurno

Anexo 11.- Antecedentes del Colegio Militar.

Anexo 12 Antecedentes Escuela Normal de Maestros Mariano Acosta.


Anexo 1-

Distintivo del Liceo Militar-

El Liceo Militar General San Martín y, luego, los restantes Liceos Militares creados dentro del Ejercito Argentino.,tienen el honor y la distinción de llegar como insignia de los institutos el “Sol del Perú” que respondía a la Orden creada por el General José de San Martín.

El mismo día que sanciono el “Estatuto Provisional del Perú”, el 8 de octubre de 1821, declaro constituida la “Orden del Sol”.. San Martín expresa los fundamentos de su creación diciendo: “Mas de diez años de una constante lucha han sido precisos para que el Perú arribe a este feliz termino; muchos ilustres ciudadanos han osado se fieles a los sentimientos de su corazón sin mas fruto que ir a honrar los cadalsos en que han perecido y regar otros con su sangre los campos de batalla para abonar con ella la tierra en que tarde o temprano debía nacer el árbol de la libertad.
La consideración de tan solemnes motivos me ha sugerido el pensamiento de crear y establecer una orden denominada “La Orden del Sol” que sea el patrimonio s guerreros libertadores, el premio de los ciudadanos virtuosos y la recompensa de todos los hombres beneméritos. Ella durara mientras haya quien recuerde la fama de los años heroicos, porque las instituciones que se forman al empezare una grande época se perpetúan por las ideas que cada generación recibe cuando pasa por la edad en que averigüe con respeto el origen de lo que han venerado sus padres.
La Orden del Sol será en el Estado Peruano la primera dignidad y lustre, y se espera de la imparcial ios quela conservara con aquel religioso respeto que se merece por su origen y por la gran época que recordara a los siglos futuros
El Juramento de los miembros de la Orden contendrá los siguientes términos: Juro por mi honor y prometo a la Patria defender la independencia, libertad e integridad del Estado peruano, mantener el orden público y procurar la felicidad general de América, consagrándole a ella mi vida y mis propiedades.

Anexo 2.

Cuadro de texto: Antecedentes del predio asignado al Liceo Militar.

El predio asignado al Liceo Militar General San Martín proviene del reparto de tierras efectuado en 1583 por el Teniente Gobernador Antonio Torres Pineda a Sebastián Sánchez como como parte de una superficie mucho mas grande.

Sánchez en 1600 transfiere su propiedad a Andrés Lozano y después de su muerte, sus descendientes la donaron a la Orden de los Mercedarios, sus dueños, por más de dos siglos.

Estos, debieron abandonarlas durante el gobierno de Martín Rodríguez en 1822, a raíz de una disposición de su ministro Bernardino Rivadavia, quien solicito a las autoridades eclesiásticas un estado patrimonial, que no fue satisfecho.

Por ello el Gobierno de Buenos Aires se apropio de esas tierras en 1822 y por contrato las dio e enfiteusis a Miguel Blanco quien las arrendó a varios chacareros reteniendo una fracción que hoy constituye José León Suárez

Baltasar Jiménez fue el arrendatario de lo que hoy ocupa parcialmente el Liceo hasta 1836, año en que el gobernador de buenos Aires, Don Juan Manuel de Rosas, le otorgo titulo de propiedad de una superficie de 22cuadras cuadradas

A mediados del Siglo XVIII la zona inmediata al liceo era conocida como >santos Lugares de Jerusalén o tan solo santos Lugares, por el asentamiento en ellos de los padres franciscanos, en lo que hoy es el centro de San Martín donde habían construido una capilla.

En 1836 los vecinos encabezados por Don Feliz Ballester solicitan al gobierno la creación de un pueblo alrededor del nuevo templo.

Considerada favorablemente la solicitud en la inauguración se recibe nota de Rosas sugiriendo que el nuevo asentamiento en lugar de llevar solo su nombre, como se le había solicitado, sea lo denomine “Santos Lugares de Rosas”.

Ante el avance de Lavalle sobre Buenos Aires, Rosas decide formar un campamento, cuyo asentamiento fue precisamente el pueblo que llevaba su nombre. Pare ello ocupa las instalaciones de los Padres Mercedarios.

En 1840, Rosas hace construir instalaciones fijas en su campamento para su uso personal.

Luego cuando falleció Jiménez, su esposa y heredera Jerónima Gutiérrez vende (1845) al capitán José Alonso tierras en las que actualmente se asientan las principales instalaciones del Liceo Militar.

En 1849 estas tierras son adquiridas por los hermanos Miguel y Angel Palero quedando el primero como único heredero en 1864.

Habiendo sido hipotecadas estas tierras ante Juan Guzzola, al no ser cancelada la deuda, este toma en propiedad en 1867 y en 1871 las vende a los presbíteros Fermín Molina y ramón cabeza, quienes abren en ellas el Colegio de las Artes y Oficios de los Padres Escolásticos.

En 1872, Molina vende su parte a cabeza, quien en 1875 hipoteca la misma ante el banco Hipotecario de la Provincia d e Buenos Aires.

En 1880, a la muerte de cabeza, en su testamento aparece como beneficiario Fermín Molina y caminero.

Como la hipoteca no fue cancelada ante el banco, este se queda en 1881 con el bien, el cual vende en 1882 al Gobernador Dardo Rocha, quien dispone la reapertura de la Escuda de Artes y Oficios de los padres Escolásticos. En 1892 el Gobierno Nacional dispone el traslado del Colegio Militar desde Palermo donde funcionaba desde 1870 a las instalaciones de los padres mercedarios.

El Colegio Militar permanecerá en este lugar hasta el año 1937 siendo trasladado a El Palomar y se dispone su ocupación por el Colegio Nacional Militar. Por lo que en el año 1938 se realizan las tareas de actualización para recibir a los nuevos moradores.

Durante el año 1938 se trabajo intensamente en las actividades de mantenimiento y d e ambientación de la instalaciones que son ocupadas por el nuevo instituto que, en el año 1939 pasa a denominándole Liceo Militar General San Martín.

Anexo 3.-

Antecedentes Coronel Ernesto Florit
Agregar TEXTO DEL LIBRO DE SEGAT.
Nació en Buenos Aires el 21 de noviembre de 1889. Ingreso al Colegio Militar el 28 de febrero de 1908 y se recibió de subteniente de Artillería el 31 de diciembre de 1909.
Se desempeño como Profesor de la Escuela Superior de Guerra, Edecán del Presidente de la Nación, Agregado Militar en la Embajada Argentina en Paris. Asesor Militar de la Conferencia Mundial de Desarme (Ginebra),Asesor Militar de la Conferencia de Paz entre las Republicas de Bolivia y Paraguay, Miembro de la Comisión especial de Repatriación de Prisioneros de Guerra de la Guerra del chaco, Jefe del estado Mayor del Comando de la Aviación de Ejercito, Director del liceo Militar Gral. San Martín, Director General de Liceos Militares y Comandante de Defensa Antiaérea del Interior.

Anexo 4.-
Antecedentes Tcnl. Aníbal Suárez Girado
Quizás la dedicatoria que hace el profesor Valentín Mestroni en su libro “ “Los maestros que yo he tenido” es una adecuada forma de mostrar el perfil del Tcnl. Suárez Girado, cuando en ella dice: Para el Coronel Dn. Aníbal Suárez Girado, gran ciudadano, pundonorosos militar que ha heredado sus condiciones de merecer estar en la evolución argentina, de una esclarecida estirpe de educadores. Con renovado afecto producto de la acción común en el Liceo Militar general San Martín (Octubre 1965)..

El discurso con que pronuncia el Cnl. Florit cuando despide al Tcnl. Suárez Girado del Liceo al ser trasladado a otro destino militar (29 agosto 1941), sintetizan lo que se sintió en este instituto cuando dice:

Toda despedida de esta índole es un trago amargo, pero, despedir a quien nos ha acompañado en una empresa importante, en la que alguna vez se ha jugado su carrera y el prestigio, es aun mas penoso, porque pareciera como si nos arrancáramos alguna parte de nosotros mismos.
Es lo que me ocurre en estos momentos, en que debo decir adiós a mi gran colaborador, el Teniente Coronel Suárez Girado, cuya acción intensa, múltiple y constante fue alivio inestimable de mis tareas y de mi responsabilidad, en esta casa. Inteligencia clara, acción decidida y practica, actividad infatigable, espíritu de iniciativa y de cooperación y comprensión absoluta de sus funciones, tales han sido las calidades características de este digno jefe, cuyo ejemplo de espíritu militar, de probidad de funcionario ye de maestro de sus camaradas debemos tener todos presente para alabarlo y para imitarlo.
El cumplimiento de su deber fue su preocupación mayor. Y entendió como su deber, tanto sus excelent4es directivas y sus sobresalientes enseñanzas militares- en los trabajos de oficiales y en la instrucción - como las lecciones de patriotismo, de disciplina, de urbanidad y de moral que dictare a los alumnos, en celebres formaciones de la tarde, como su acción paternal, de consejero y defensor de los humildes del instituto.
Los padres de los alumnos y los alumnos, los señores oficiales y los señores profesores, el personal administrativo, el soldado y el obrero, encontraron siempre en este inolvidable Subdirector y Jefe del Cuerpo Militar el hombre recto y justiciero, con rectitud y justicia humanas, espontáneo y sensible a sus requerimientos y necesidades, calido de la palabras y amplio en el gesto.
De ahí que será tan grande – tan amplio y tan profundo, a la vez, el vacío que el Teniente Coronel Suárez Girado deja en esta casa, al abandonarla movido por su gran espíritu militar y su gran delicadeza personal.
Porque debe saberse y tenerse presente que, hasta su decisión de reiniciar a su importante cargo es una lata lección de ética profesional con que nos deja, así sencillamente, modestamente, sin querer hacerlo….
Y no diré mas, porque para hacer la apología de su personalidad y el resumen de su acción múltiple, no basta el espacio medido de un discurso de sobremesa ni hace falta recordarle a quienes lo conocen tanto como yo.
Solo agregare que ha perdido el Liceo Militar un gran jefe y esta mesa a un gran animador.
Señores: levantemos nuestras copas y brindemos en primer termino, por la digna esposa del Teniente Coronel Suárez Girado, que supo poner amor y fe en la obra de su marido y, luego, por el Teniente Coronel, por su pronto y completo restablecimiento y porque la felicidad y los triunfos le acompañen siempre, con el afecto de los suyos y con el aprecio de sus camaradas y amigos.
Personalmente, además, brindo a la salud de mi más grande, activo y eficaz colaborador.

Anexo 5.-
Antecedentes Profesor Valetin Mestroni.
Egresado de la Escuela Normal de profesores Mariano Acosta como maestro y luego profesor de Ciencia. En 1906 actúa como maestro de grado y luego como profesor de Física y Ciencias Naturales.
En 1916 es designado Subregente del Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta y luego Inspector Técnica de Escuelas. Se jubilo en el año 1930. En actividad privada funda la escuela de Aprendices CATITA (Corporación de Industria y Transporte Automotor). En 1938 es designado Regente de Estudios del Liceo Militar Gral. San Martín. En 1958 es designado Presidente del Consejo Nacional de Educación Seguramente en la presentación del libro de Mestroni “Los maestros que he tenido” (Año 1967) realizada por el profesor Félix Coluccio hay un adecuado resumen de este gran personaje. Coluccio dice así:

Mi primer encuentro con el profesor Valentín Msetroni tuvo lugar cuando yo era muy joven y el conocido y reconocido en el ambiente educacional como una de las figuras prominentes del país. Fue en casa del inolvidable Pablo Pizzurno donde un grupo de educadores –Américo Ghioldi, Lino Mestroni, Carlos y Juan Pizzurno y otros cuyos nombres escapan a mi memoria- representaron una etapa trascendente en el desenvolvimiento de la educación argentina y marcaron el rumbo a educadores menos experimentados entre los que estaba el suscripto, acercado al grupo por aquella mujer excepcional en el espíritu y en el dolor, doña Adelia Di Carlo.

Mi segundo encuentro ocurrió cuando se creo el Liceo Militar General San Martín y su director, el entonces coronel Don Ernesto Florit, llamo a Don Valentín mestroni para compartir tareas y responsabilidades en la conducción de uno de los mas grandes y positivas realidades en el campo de la educación nacional. Allí, con éxito ensayo métodos hasta entonces d43esconocidos o inaplicados, organizo, concursos de a profesores y preceptores mucho antes de que un estatuto los estableciera en el Ministerio de Educación, el que jamás pudo lograr en idénticos propósitos la jerarquía de aquellos, aun en nuestros días.
Allí inicie mi carrera docente como profesor, junto a una pleyade de educadores que honraron la cátedra por sus antecedentes y por su saber.
Mi tercer encuentro con Valentín Mestroni ocurrió cuando el querido maestro comenzó a vivir serenamente de sus recuerdos y yo pase a ocupar el sitial que el honrara en el mismo Liceo. Ocasionalmente conocí los manuscritos de esta obra que hoy presentamos a los lectores. Me entusiasmaron sus paginas y una mañana en confidencia, su hija menor supo, antes que Don Valentín, nuestro vehemente deseo de darlas a luz por lo que tenian de historia veraz y afectiva , de una de las épocas mas trascendentes de la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta. Y aquí esta pues el libro que como ayer fructifico la palabra de su autor, un maestro, en la mas firme y hermosa acepción del vocablo

En una entrevista publicada por el Diario La Prensa (11 marzo 1979) bajo el titulo “Antiguos maestros” , el profesor Mestroni dice lo siguiente:

En 1938 recibí un llamado telefónica de una persona que no conocía, el entonces coronel Ernesto Florit. Fui a verlo y me dijo que por iniciativa del general Justo se había creado un Colegio Nacional Militar que después se llamo Liceo Militar y me pedía que aceptara el cargo de rector (despu4s se llamo regente de estudios). Se debían preparar en el instituto bachilleres como en los colegios nacionales y al mismo tiempo futuros oficiales de reserva.
El instituto funcionaria con su dirección y como subdirector el Teniente Coronel Aníbal Suárez Girado. Ambos, además de ser militares distinguidos, fueron maestros cabales en su máxima expresión y me dejaron proceder sin traba alguna. . Tuve el placer de realizar lo que siempre había soñado, un colegio de enseñanza secundaria verdaderamente formativo y donde los alumnos recibirían una educación que desarrollaría todas sus aptitudes, tanto morales como físicas, artísticas y manuales. Por ello se proveyeron todos los elementos, se dispuso de aulas inmejorables y del mobiliario y elementos necesarios.
Ascendido el coronel Florit, ocuparon la dirección el coronel Don Gregorio Tauber y luego el coronel Don j. Eneas Colombo, que me trataron con la misma consideración y no variaron el rumbo inicial.
Estuve en el cinco años y luego pase a la Dirección General de Liceos (s habían creado otros dos) con el cargo de asesor técnico.
Tuve el placer de despedir a los bachilleres de la primera promoción y esos exalumnos ocupan hoy cargos muy importantes, tanto en el orden militar como en el orden civil.
Recientemente han sido nombrados para dirigir dos de ellos, el Coronel Arturo E. Pelejero y el coronel Eduardo San Emeterio, ambos de calidad superior..

Anexo 6
Antecedentes General de División Ramón Molina (1878/1947)
Respetable hombre de armas que llego ser Jefe del Estado Mayor General del Ejercito y Presidente del Consejo Superior de Guerra para Jefes y Oficiales habiéndose desempeñado previamente como Agregado Militar a la Embajada Argentina en Madrid. Es autor de varios libros dedicados a los temas de Política, Defensa y Movilización destacándose el titulado “Defender a nuestro país” por la singular repercusión alcanzada.

El General Molina en sus trabajos y conferencias sigue la tendencia existente en los medios militares de dar una nueva trascendencia al concepto de “nación en guerra” que surge de las experiencias de la I Guerra Mundial y lo que se observa en la Guerra Civil Española en la que, según se recuerda, se estaban usando nuevas armas y tácticas originadas en los países qué ideologicamte apoyaban los bandos en pugna.

Si bien su carrera militar fue exitosa, se destaca su actividad ya retirado en la que incursiona en la política, apoya a grupos partidarios determinados y es considerado hombre de confianza y asesoramiento por altos funcionarios del país.

Por ser quien expresa en forma directa y concreta la idea de creación del “Colegio Nacional Militar” fundamentando sus características señalando la formas y medios de su actividad, pese a que los Liceo Militares no se ajustaron a aquella, se le reconoce historiadamente su acción iniciadora.

El mismo hace referencia al “Colegio nacional Militar” en una de sus conferencia estando en actividad y desempeñándose como Jefe del Estado Mayor General del Ejercito lo que hace suponer que esta dando de alguna manera la orientación que se imprimía en dicho organismo sobre el tema. Se destaca que en el libro publicado años después, señala la diferencia entre sus pensamientos y el Liceo Militar creado años antes pero, también, rescata su vinculación.

Anexo 7.
Antecedentes del General de División Agustín P. Justo (1876/1942).
Es evidente que la figura del General Agustín P. Justo tiene relevancia directa sobre la creación del Liceo Militar, no tan solo por los cargos que desempeño a los que correspondía la decisión de resolver sobre su creación, sino también por ser este uno de los tantos episodios que hacen a este interesante soldado participar en el desarrollo y evolución del Ejercito, colocando un especial énfasis en lo que se refiere a la construcción de nuevos cuarteles que se destacan por su calidad y comodidades.

Nació el 26 de febrero de 1876 en Concepción del Uruguay (Entre Ríos). Ingreso al Colegio Militar el 31 de octubre de 1887 y ascendió a Alférez en 1892 siendo ascendido a Teniente Segundo tres años mas tarde y a teniente Primero en 1897.

Con el grado de capitán se desempeño como profesor de “levantamientos militares” en la Escuela de Aplicación de Oficiales. Le fue reconocido el titulo de ingeniero militar pro haber presentado diploma de ingeniero civil otorgado por la facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales d la Universidad de Buenos Aires.

Asciende a mayor en marzo de 1906 y dicta clases de matemáticas en el Colegio Militar. En 1908 revista como Subdirector de la Escuela de Tiro. Con el grado de teniente coronel fue comisionado para estudiar y experimentar modelos de telémetros.

Asciende a Coronel el 29 de septiembre de 1913 y el 9 de noviembre es designado Subdirector del Colegio Militar. Luego fue Comandante de la IV Brigada de Artillería (Córdoba) y en 1915 es designado Director del Colegio Militar

Fue designado Ministro de Guerra ascendiendo un año después a general de Brigada. Asciende a General de División en 1927 y en 1930 es designando Comandante en Jefe del ejercito.

Paso retiro el 17 de febrero de 1932 y ese mismo años es elegido Presidente de la Nación. Durante su presidencia se inauguraron una serie de cuarteles, entre ellos el de El Palomar a ocupar por el Colegio Militar. El General Justo dispuso la creación del Colegio Nacional Militar por decreto 123.276 del 8 de enero de 1938.

Fallece en el año 1942.

Anexo 8.
Antecedentes General Manuel A. Rodríguez (1880/1936)
Fue una personalidad ejemplar del Ejercito Argentino cuya actuación se caracterizo por su temple moral. Fue Ministro de Guerra del Presidente General Agustín P. Justo.

El 1 de agosto de 1896 se incorporo al Colegio Militar y a los 16 años se recibió de Subteniente de Infantería. El 1 de febrero de 1899 es sancionado y pasado a retiro obligatorio. Incorporado nuevamente es destinado al Regimiento 1 de Infantería y dos años mas tarde, al crease el arma de Ingenieros, pasa a ella, siendo trasladado el 4 de abril de 1903 al Batallón de Zapadores Pontoneros y Minadores en Liniers. En 1905 revista en el Regimiento de Ingenieros en Campo de Mayo y en 1907 se lo designa Comandante del Batallón de Ingenieros en Córdoba. Ese mismo año fue enviado “ en comisión” a Alemania, incorporándose al Regimentó 20 de Infantería, con lo que volvió a su arma de origen..Luego pasa a revistar al regimiento 5 de Granaderos en Dantzig. Regresa al país en 1909 siendo destinado al Colegio Militar y, luego, como capitán es destinado al Regimiento 18 de Infantería en Tucumán. En 1910 es enviado al Comando de la 5ta. Región Militar (Tucumán), regresando al Colegio Militar como Jefe del Cuerpo de Cadetes. Con el grado de mayor. Cursa la Escuela Superior de Guerra y luego es designado edecán del presidente Victoriano de la Plaza. Mas tarde se desempeña como director accidental del Colegio Militar y profesor de la Escuela de Guerra. Entre 1925 yb1928 es destinado nen el cargo de Agregado Militar en la Embajada Argentina en Alemania y Suiza. Y forma parte de la “Comisión de Adquisición de Armamentos”. En 1928 es designado Jefe de la Secretaria del Ministerio de Guerra, 1n 1930 ocupaba el cargo de Comandante de la 2da. División de Ejercito en Campo de Mayo. En 1932 asume como Ministro de Guerra de la presidencia del General Agustín P. Justo. Fallece en el año 1936.

Durante su permanencia en el Ministro de Guerra se estudia en profundidad la posibilidad de la creación del Colegio Nacional Militar con las diversas variantes en conjunto con el Colegio Militar o individual. Estos estudios son conocidos especialmente por el presidente Justo quien señala en repetidas oportunidades su interés. A su fallecimiento lo reemplaza en el cargo el general Basilio Pertine.

Anexo 9
Antecedentes del General de División Basilio Pertine (1879/1963)
Ingresa en 1894 al Colegio Militar y mas tarde es enviado a Alemania a cursar la Escuela de Tiro en Espandau. Estos estudios lo hicieren siempre interesado en la cultura y lo militar de Alemania. Revista en el Destacamento de Montaña Cuyo y en 1910 es designado como agregado militar a la Embajada Argentina en Berlín hasta 1918. Ello le dio presencia concreta durante la I guerra Mundial siguiendo las operaciones en el Cuartel General del Ejército Alemán. Esta experiencia real y concreto lo llevo a escribir varios libros sobre el tema. En el año 1936 es designando Ministro de Guerra en reemplazo del General Manuel A. Rodríguez por su fallecimiento.

Compete al General Pertine completar los estudios sobre la creación del Colegio Nacional Militar y llegar a la conclusión de su efectividad como una organización aislada para lo que se aprovechan los cuarteles en San Martín que abandonaría el Colegio Militar.

El General Pertine refrenda en su carácter de Ministro de Guerra el decreto 122.276 de fecha 8 de enero de 1938 de creación del Colegio Nacional Militar..

Anexo 10.
Antecedentes del Profesor Pablo A. Pizzurno. (1865/1940)
Nació en Buenos Aires, Capital, el 11 de julio de 1865. Desde muy joven sintió el llamado de la vocación, recibiéndose de maestro normal nacional a la edad de 17 años. Obtuvo así el reconocimiento de pares y superiores desde el inicio de su actividad docente como maestro de grado, en el Departamento de Aplicación de la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta. Más tarde se hizo cargo de las cátedras Historia de la Educación y Gramática Castellana. Decidido ampliar su formación y partió hacia Europa; se inscribió en la Escuela Normal de Trabajo Manual de Naas (Suecia), además logro dar a conocer los avances de la educación argentina cuando participo y honro a todo el magisterio de nuestro país en el Congreso Internacional de Educación, realizado en Paris en el año 1889. Se intereso, también en establecer contacto con los sistemas educativos y teorías pedagógicas imperante en los países europeos, como Inglaterra, España, Bélgica, Suiza y Alemania, entre otros.

Al volver a Buenos Aires, revoluciono los metidos y teorías vigentes, en eses momento al fundar el Instituto Nacional, un establecimiento modelo de enseñanza primaria, secundaria especial, lo cual constituyó un valiosos aporte al progreso de la e educación argentina en aquel momento.

Otorgo relevancia al trabajo manual, a la educación física, a las exposiciones escolares, a la ilustración en clase, a las excursiones, a las audiciones musicales, etc. Es decir, llevo a provocar la participación interesada del alumno en las clases, brindándole una enseñanza integral y moral con la seguridad de alcanzar mejores logros que con una mera instrucción.

Ocupo diversos cargos en la enseñanza oficial de la época. En 1900 fue Inspector General de Enseñanza Secundaria, desde donde predico sobre la necesidad de una renovación de la educación en todo el territorio nacional. Mas tarde fue nombrado Presidente del Consejo de Educación de Córdoba y mas adelante de Salta. Dirigió la Escuela Normal de Profesores “Mariano Acosta”.

Tuvo a su cargo la Inspección Técnica de las escuelas de la Capital Federal, fue vocal del Consejo Nacional de Educación y formo parte d e la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares, entre otros. Tuvo una reconocida actividad como publicista, dejando una cantidad de libros y folletos (alrededor de cuarenta). Entre los mas destacados se encuentran: “Algunas ideas sobre educación” (11895); “Deficiencias de la educación argentina ((Causas y remedios (1898); “Como se
forma al ciudadano” (1906); Como se debe orientar la acción del educador primario” (1914) “La escuela normal, el maestro y la educación publica popular” (1921) y “La educación y el progreso social” (1928).

Dicto conferencias en todo el país y también en el exterior. Brego siempre por dar ingles en las escuelas primarias para lograr una correcta adecuación a las necesidades reales del ciudadano. Logro que en el ámbito de la capital Federal se instalaran las primeras plazas para la Educación Física y comenzara a organizarse la Educación Estética.

En el Congreso sobre el Analfabetismo, realizado en el año 11934, hizo oír su voz puntualizando que la mayor dificultad radicaba en el maestro que trabaja desorientado, solicitando se diera importancia a los cursos de perfeccionamiento, a las publicaciones didáctico-pedagógicas, al acompañamiento de la superioridad y la estabilidad en el cargo. Reclamo franqueza en las autoridades para evaluar la situación de la educación, convencido que el sistema contenía ocultamiento de las deficiencias y la magnificación de las bondades de nuestra enseñanza equivocada que traería consecuencias lamentables.

El 20 de marzo de 1940, falleció en Buenos Aires.

Dada la importancia conceptual que las enseñanzas de Pizzurno han tenido sobre el Crnl.. Florit y el Profesor Mestroni, se extraen del libro “El educador Pablo A Pizzurno- Medio siglo de acción cultural” publicación realizada con motivo de las Bodas de Oro del citado con la docencia (año 1931), algunos párrafos como son los siguientes:

a) Conceptos sobre su personalidad.

Diario La Vanguardia – 21 de noviembre de 1932.

El maestro de los maestros argentinos, Pablo A. Pizzurno, el venerable profesor, todo sinceridad, sencillez y bonhomía, el amigo de todos los maestros, viejos y jóvenes, de los que han dejado la escuela y de los que van a ingresar a ella, para ejercer el apostolado de la enseñanza, el verdadero apóstol de las enseñanzas primarias en los últimos 50 años de vida argentina, el venerable pedagogo que lucho y lucha contra los males de la enseñanza con el mismo fervor que puso y pone a favor del mejoramiento racional y posible de la misma, el “abuelo” como cariñosamente se lo llama.

Diario La Capital – Rosario Año 1924. (Palabras de José Guillermo Bertotto).

Pizzurno orador es magnifico. Piensa hablando y hablando deleita. Teje ideas y criticas a la vista del auditorio, tal es su espontaneidad. El armazón de su discurso es simple como el esquema de hiero con el que se revisten los altos y amplios edificios. Dice. Y dice con abundancia de cultura, excediendo simiente sin temor a que a que no fructifique, sembrador de estrellas¡¡. Plantea los asuntos, echa las bases, marca derroteros, seguro de que sus oyentes no se distraen, sino en perseguirlo para aplaudir. Sus digresiones son ramales, o son descanso, discretas y oportunas, las conecta luego con el capitulo principal, como notas al pie de la pagina. No adjetiva por lujo, no recurre a los teatrales procedimientos de los parientes humanos, a la inversa, su manera de hablar es la que entra al corazón, a la inteligencia, por la sinceridad de la verdad. Enseña, ilustra, educa al parecer sin proponérselo. Es que hasta su piel ha recibido la influencia de su bella alma.

Cuadro de texto: 2) Ideas expuestas por el mismo.

Discurso el 7 de julio de 196.

Cuadro de texto: Hablemos de Patria, como ciudadanos que aman y mucho, pero como ciudadanos a quienes el patriotismo no los pone en una vereda ante la que solo les permite ver las bellezas de su tierra, recordar la fecundidad de sus color cantar himnos de gloria a la gloria de sus próceres y después …..dormir sobre laureles que ellos ganaron y que nosotros apenas conservamos sin aumentarlos; hablemos de Patria como educadores obligados a servirla, no con frases enfáticas y explosivas patrioteras, a fecha fija, en mayo y el julio, sino con la acción serena, perseverante y también entusiastas, de todo el año y de todo momento, la acción serena y conciente del maestro a quien no se oculta que no se viva solo con el recuerdo de las glorias del pasado, que la obra incida por los patriotas, valientes y abnegados de la Revolución, de la Independencia y de la Organización nacional, debemos continuarlas todos, no ya en los campos de batalla, pero si en el campo del trabaja que fecunda la tierra, hace andar las maquinas de la industria, activa el comercio que enriquece, civiliza las masas con la educación, busca y encuentra formas de organización social que aseguren el bienestar general o impulsen las formas del progreso y la felicidad humana, el campo, el trabajo que también tiene sus héroes, brillantes, destacándose, unos humildes desconocidos, pero no menos eficaces otros

Conferencia 3 de diciembre 1922.

Cultivemos la razón, el respeto a la verdad, el sentimiento del deber y la responsabilidad, la tolerancia, la confraternidad, el amor al bien y, por consiguiente, a la justicia y la aptitud y el hábito del trabajo perseverante.
Seres así educados, gozando de salud física y moral, triunfan siempre en la vida y tienen satisfacciones que los hacen naturalmente pacíficos y pacifistas. Y por lo mismo que son sanos y fuertes moralmente, llegado el caso triste de una agresión injustificada e inevitable han de defenderse sin vacilar, un impulsó lógico, espontáneo, aun cuando no hayan vivido haciendo alardes de patriotismo verbal extraño al verdadero que consiste en ser útil al propio país y honrarlo con la conducta siempre digna, sea cual fueses la esfera de acción, modestísima o elevada, en las que nos toque intervenir..

Discurso 23 de noviembre de 1932.

Cuando por la educación se prepara hombres, de criterio sereno, reflexivo, de conciencia clara, con el sentimiento del deber, el derecho a la justicia, con la aptitud y el habito del trabajo y sanos con la alegría de vivir, esos hombres comprenderán que la felicidad no puede existir fuera de la paz, de la solidaridad, de la cooperación. Y Serra naturalmente pacífico y pacifista, hasta por egotismo, el comprende que la guerra es crimen y estupidez, que nada resuelve, que para todos es funesta, vencedores y vencidos, pese a las declamaciones e invectiva de los patrioteros o enceguecidos o de los intereses ocultos , desalmados, beneficiarios de todo los conflictos, deliberadamente provocado o estimulado.

Anexo 11.

Antecedentes del Colegio Militar.

El Colegio Militar fue fundado el 11 de septiembre de 1869 por el Presidente de la Nación General Domingo Faustino Sarmiento, mediante la promulgación de la Ley Nro. 357, destinada a la organización de un instituto de Formación de Oficiales del Ejercito Argentino.

En 1870 el Ministro de Guerra designio una comisión integrada por Oficiales Veteranos y de acreditadas condiciones intelectuales para redactar el Reglamento y el Plan de Estudios.

Se estableció como sede del Colegio Militar el edificio que fuera residencia de Juan Manuel de Rosas, construido en estilo colonial en 1839 y ubicado en San Benito de Palermo, en la ciudad de Buenos Aires.

El primer cadete que se presento fue Ramón Falcón, de 14 años de edad. Los egresados de la primera promoción, en el año 1873, fueron trece cadetes.

El 12 de septiembre de 1892, el Colegio Militar se traslado a su nuevo cuartel en San Martín. Se trataba de una casa erigida para escuela de artes y oficios, cuya construcción se remontaba al año 1850. Sus propietarios eran los padres mercedarios. El primer director de esta casa fue el General Alberto Capdevila, primer egresado que alcanzaba este grado y ocupaba el cargo veintitrés años después de la fundación y a los treinta y cuatro años de edad.

El 23 de diciembre de 1937, el presidente de la Nación General Agustín P. Justo, inauguro el nuevo edificio en El Palomar de Caseros, lugar histórico en cuyos alrededores en 1852 se libro la Batalla de Caseros, donde se enfrentaron dos proyectos de país federal decidiéndose el futuro de la Nación.

El Colegio Militar a lo largo de su existencia ha acreditado un elevado prestigio por la calidad de su educación y preparación de los cadetes en un régimen de internado en el que se reciben conocimientos intelectuales y adiestramiento militar. Los aspirantes ingresan, conforme diferentes periodos, con algunos años de la educación secundaria completos y terminan su bachillerato con las materias que se imparten en los primeros años de estudios. Su ingreso se realiza por un severo examen que incluye además de los aspectos fiscos e intelectuales, la calificación moral de los aspirantes, para lograr una excelencia de sus cadetes que luego serán oficiales del ejercito.

En algún tiempo se considero la posibilidad de que asistan estudiantes que no seguirían la carrera militar para que civiles tengan la oportunidad de gozar d e la elevada educación e instrucción brindada, pero, estos proyectos no progresaron.

El Colegio Militar cuenta con un claustro de profesores civiles y militares seleccionado como así también se destinan al mismo oficiales de jerarquita y capacidades especificas, lo que da respaldo a la formación de sus cadetes y asegura su capacidad futura. Con un régimen de selección muy ajustado se impone a los estudiantes a exámenes de selección y eliminación que conduce a que sus egresados sean realmente de muy alta calificación. El elevado prestigio internacional ganado por su excelente educación motiva la concurrencia de cadetes de otros países que son enviados por sus respectivos Ejércitos para su formación.

Normalmente egresan anualmente algo mas de una centena de oficiales de las armas de Infantería, Caballería, Artillería, Ingenieros y Comunicaciones que son destinados a la diferentes unidades del Ejército con el grado de subtenientes.

Surge como muestra de la alta calidad educacional alcanzada por el Colegio Militar los nombres de algunos de los directores en la década del 1930 y de profesores civiles, estos últimos, en general, con amplia capacidad especifica y docente.

Entre los Directores recordamos a los siguientes:

Año 1929 a 1933: Coronel Francisco Reynolds (hijo)
Año 1933 a 1936 General Francisco Guido lavalle.
Año 1936 a 1939 Coronel Juan N. Tonáis.
Año 1939 a 1940 Coronel Juan Carlos Bassi.

Entre los profesores recordamos a los siguientes;

Medicci en Matemáticas
Godoy en Francés
Riggi en Geología.
La Menza en Trigonometría.
Dankert en Física
Tapia en Geografía
Sierra en Francés
Denté en Literatura.
Roses en Literatura
Biggeri en Cosmografía.
Urdapilleta en Instrucción cívica.
Penazzio en Aritmética y Algebra.
Capeletti en Meteorología.


Cuadro de texto: Cada uno de los profesores citados cumplían también su responsabilidad docente en los principales escuelas de la ciudad de Buenos Aires y, en algunos casos, en las universidades..

El Colegio Militar en San Martín tenía como promedio alrededor de 500 cadetes y las instalaciones que se construían en El Palomar tenían capacidad para duplicar aquella cantidad lo que concurre a la idea del Gral. Molina de formar el Colegio Nacional Militar que seguramente era compartida por el General >Manuel A. Rodríguez a la sazón Ministro de Guerra. Sin embargo, después de trasladado y al quedar las instalaciones anteriores libres, manteniendo el concepto, habiendo reemplazado al fallecido General Rodríguez el General Basilio Pertine se decide separar los temas dejándose la formación militar de personal de carrera en el Colegio Militar y las reserva en el Colegio Nacional Militar según surge de lo que expresan los fundamentos del Decreto Nro 123.276 (8 enero 1938) de creación de este ultimo..

Anexo 12.-

Antecedentes de la Escuela Normal de Profesores “Mariano Acosta.”.

En mayo de 1873, el Gobernador de la provincia de Buenos Aires, mariano Acosta, envía a la legislatura provincial un proyecto de ley para crear dos escuelas normales el que es aprobado.

El 16 de junio de 1874, mariano Acosta y su Ministro de Gobierno Amancio Acosta, firman el decreto de creación de una escuela normal en la ciudad de Buenos Aires y designan como organizar y primer director al profesor holandés Adolfo van Gelderen, comenzando las clases el 9 de julio.

En 1881, con motivo de crearse la carrera del profesorado, la escuela pasa s ser denominada “Escuela Normal de Profesores de la Capital”. En 1887, el italiano Francisco Tamburini, llega al país invitado por el Gobierno nacional para hacerse cargo del puesto de Inspector General de obras arquitectónicas. Desde ese puesto tiene a su cargo la construcción de la Escuela Normal de Profesores y el Teatro Colon.

El 31 de diciembre de 1889, la escuela comienza a funcionar en su nuevo edificio propio o sea el actual con entrada principal en la calle General Urquiza 277. El estilo del edificio es el del neorenacimiento italiano.

En 1913 comienza a funcionar el Instituto del profesorado Secundario para la formación de docentes para el nivel medio. En 1919 se efectúa en ella el Primer Congreso de Estudiantes Normalistas a solo un año del movimiento de la Reforma Universitaria de Córdoba.

En 1924 se celebra el cincuentenario de la escuela con la concurrencia del Presidente de la nación Marcelo T. de Alvear, quien suscribe un decreto por el cual la escuela pasa a denominarse “Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta”. En el acto central del cincu8entenario se estrena el himno de la escuela con música del exalumno Felipe Boero..

La nomina de personalidades egresadas de la escuela es larga por lo que solo se mencionaran:

Presidente de la nación Marcelo T. de Alvear (1922/28)
Vicepresidente de la Nación Julio A. Rocca (1932/38)
Ministro de Educación José Santos Salinas (1916/22)
Rector debla UBA Horacio Rivarola y José Luís Romero.
Decanos de Facultades UBA Manuel Sadosky y Luís Yánez
Pedagogos: Hugo Calzetti, Juan Mantovani, Ernesto Nelson, Pablo Pizzurno, José Rezzano, Rodolfo Senté, Alfredo van Gelderen, Luís Zanotti, Valentín Mestroni
Escritores: Julio Cortaza, Leopoldo Marechal, Fermín Estrella Gutiérrez, Arturo Marasso.
Compositores musicales: Ernesto Santos Discepolo y Felipe Boero.
Plásticos: Pío Collivadino, Lino Palacios.

Se destaca que el Coronel Ernesto Florit se recibió de maestro en la citada escuela y que prácticamente todos, los profesores y preceptores del primer grupo incorporado al Liceo Militar también lo hicieron como son los casos de los profesores Veronelli y Zarur, respectivamente.

El merecido renombre de esta escuela ha trascendido los tiempos y sus egresados se han destacado en todos los campos en los que han actuado, sea educacionales, pedagógicos, políticos, empresariales, etc. La “Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta es considera no tan solo como un instituto modeló sino que de sus aulas y claustros han surgido normas, métodos, formas y procedimientos educacionales y pedagógicos de avanzada q8ue fueron de aplicación en el país y el exterior.

Dada la masiva incorporación de profesores y preceptores provenientes de esta Escuela y el hecho de que el Director y el Regente hayan provenido de sus aulas, no deja dudas de la influencia pedagógica que los mismos han tenido en el Liceo Militar.
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Contratapa (Proyecto)

Los Liceos Militares son , evidentemente, uno de los proyectos educacionales importantes del Siglo XX, concebido por el Ejercito Argentino sobre las raíces organizativas del Colegio Militar de la Nación y las bases pedagógicas de la Escuela Normal de Profesores “Mariano Acosta”, como un aporte a la formación de la juventud, cumplen una tarea destacada en la sociedad argentina.

Este trabajo recoge antecedentes, algunos inéditos, recuerdos y anécdotas que se refieren a la concepción, organización, maduración y fundación del Liceo Militar General San Martín, algunos extraídos de publicaciones de la época, otros, los mas, de la memoria de los que tuvieron el privilegio de integrar el grupo inicial de estudiantes conformando la Promoción 1 – Fundadora “Patriarcas Liceanos”.

Han pasado setenta años de aquel 3 de abril de 1939, los liceos se han multiplicado sobre la matriz del “fundador” y miles de alumnos han cursado en sus aulas y campos de instrucción que, sin dudas, darán fe sobre lo que han recibido, aprendido y logrado en una formación integral que, como un aporte a la sociedad, realiza el Ejercito Argentino.

Este trabajo esta dedicado por los alumnos de la 1ra. Promoción a los profesores e instructores, como así también a los padres y compañeros, que nos han dado el orgullo de la dignidad de poder decir en alta voz: Yo….soy del Liceo Militar…..

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Orden del Día Número 1 del LMGSM

Cuadro de texto: ODL Nº 1

Cuadro de texto: ordendeloyola@gmail.com

El Liceo Militar fue creado por medio del Superior Decreto del 8 de enero de 1938, firmado por el Presidente de la Nación Agustín P. Justo. La idea de la creación perteneció al General de División Ramón Molina.