Gravísima denuncia de la CAHQUIN

(Comisión de Asuntos Históricos de la Quince)

Viaje a Colón (Entre Ríos) 27 al 31 de octubre de 2014

 

 

Como todos verán la CAHQUIN se ha tomado un tiempo para digerir y reflexionar sobre los insólitos sucesos que tuvieron lugar en el viaje a Colón. No podía ser de otra manera ya que la mano viene cada vez más pesada. 

 

Por razones no del todo esclarecidas, más bien sumidas en la más oscura de las penumbras, y de las cuales, no queremos acordarnos, los  viajeros Krauss y Moreno regresaron a pie desde el restaurant donde el contingente engulló su primer almuerzo hasta el hotel de la residencia.

No se trataba justamente de un fresco día de primavera en el que una amable brisa acariciaba la tez de los viandantes. En verdad hacía un lorca de locos capaz de hacer sudar a las estatuas.

No faltó quien pensara que los nombrados líderes “templaban el espíritu”, recorriendo a pie las veinte cuadras de distancia bajo una canícula acrecentada por la combustión de la comida en el estómago, y hacían honor a aquello alguna vez aprendido y practicado “por qué estar cómodos pudiendo estar incómodos”.

Pero no fue así. Los mencionados “estafetas” se vieron obligados a pedir un taxi para llegar a destino, es decir al hotel, donde arribaron tan bañados en sudor por fuera como “calientes” por dentro, por sentir que habían sido librados a su suerte. (Como decía el profesor Mirán: “¿será verdad o mentira doña María?”).

Debe aceptarse que en aquellas condiciones quisieran tomarse una pequeña venganza. Decidieron que esta recaería en Herrera y Lanosa quienes, según sus planos impecablemente confeccionados, ocupaban la habitación más a mano, es decir la número 2, y de seguro, siesteaban bajo el frescor del aire acondicionado. El plan era irrumpir bruscamente en el cuarto y darles un soberano susto.

Krauss tomó la delantera. Parado frente a la puerta de la habitación 2, colocó su pie - no precisamente modesto - en el borde inferior de la misma y presionó para ver si la tal puerta cedía. Viendo que esto ocurría, y ya decidido a avanzar con todo, cargó contra la puerta usando, como un ariete imparable el hombro primero y todo el cuerpo después, y al grito de “ATENCIÓN…POLICÍA” irrumpió en la habitación con Moreno como escolta.

Cuál no sería la sorpresa de ambos cuando advirtieron que dicha habitación estaba ocupada por un matrimonio que seguramente había decidido tomar un descanso reparador en la ciudad de Colón y aprovechar la quietud y el silencio de una siesta pueblerina.

De lo primero que se apercibieron fue que esas personas no tenían las previstas caras de los dos que debían ser invadidos, quienes yacían ajenos a este lamentable suceso en la habitación 4, lo que prueba que no por estar en papel todas las cosas son ciertas.

La primera reacción de los invasores fue inventar excusas una menos creibles que las otras. Por ejemplo, que formaban parte de un Comité de Recepción del hotel que se encargaba de dar una bienvenida no convencional a los huéspedes; que eran de la policía y habían sido advertidos de la presencia de un ladrón escondido en el placard; que era un procedimiento para hacer ver a los huéspedes que el hotel estaba bien vigilado y que podían dormir tranquilos!!!… y sólo cuando estas excusas fallaron por completo, lo que pronto ocurrió, reconocieron que pertenecían a una caterva de forajidos de la cual era responsable un tal Lanosa a quien esa tarde los esposos damnificados podían pedir explicaciones en la pileta de natación. (Venganza por venganza, a falta de pan buenas son tortas).

Horas después, al llegar el tal Lanosa a la pileta, el señor que había sido víctima del suceso, se le aproximó según lo indicado y le preguntó si él era el encargado del contingente. Lanosa le contestó que no sólo no era el encargado del grupo sino que además no conocía a sus integrantes.

 

Lo sucedido prueba que:

Los miembros de la XV no son ni buenos ni malos; son impresentables.

El matrimonio huésped de la habitación 2 debe ser propuesto para el premio Nobel de la Paz.

Lanosa es un falluto.   

 

Las fotos que ilustran el suceso muestran al señor que fue molestado, esgrimiendo su dedo acusador, mientras que los responsables ponen cara de “yo no fui”

      

 

 

por fin, y rendidos a la evidencia, no les quedó más remedio que aceptar los hechos y mirar al piso como ocurre con los reos en el patio de los tribunales…

    

 

El segundo hecho grave fue la carta de Amado, leída durante un almuerzo. En la primera hoja el escribano se lamenta de no haber podido ser parte de la excursión, de haberse quedado en Palermo solo y triste; reconoce cuánto lo renuevan estos viajes y lo feliz que estaría en nuestra compañía.

Al dar vuelta la hoja admite que estos dichos son para la “gilada”; que lo cierto es que no aguanta más estos periplos, que está cansado del ruido insoportable que hacen los “coreanos”, que Iuorio y Zanelli  no se pongan de acuerdo en la ruta a Tanti por lo que nunca podamos ir, que los coroneles lo tienen harto con su pretensión de buenos asadores, que no aguanta cuervos, ni académicos ni bosteros, siendo que él como gallina que va primero (cómo cambia las cosas el tiempo !!!) tiene que conformarse con que lo represente Guillo que tampoco se da maña para las cuentas, que no tolera no saber si Nonell está o no está y que no nos perdona no le hayamos a su vez perdonado en un viaje de regreso tener que volver al hotel a recuperar un celular olvidado, haciéndolo merecedor del conocido epíteto que se aplica a los que suben tarde al transporte, epíteto que no repetiremos porque hay damas leyendo este documento. 

Pero lo peor fue que luego de algunos consejos para el viaje el escribano termina diciendo… que nos quiere mucho. !!! ???

La Comisión se pregunta: De qué da fe este escribano?  De una cosa y de todo lo contario a vuelta de página? 

Arturo Alberto Amado, mereces que te llamen Triple A pero no por tu nombre, sino por ser tres veces antinómico. Tomá pa’vos!

 

 

Toca el turno a Gigi Bragato. Muy bueno su stand –up sobre las calles de Buenos Aires hasta que empezó a patinar en el Castro Barros y transformó el discurso en una Saraza; he aquí algunos ejemplos:

la calle Del Barco Centenera es navegable      

ahora que viene el verano evitar ir por Arenales al mediodía sin ojotas y sin Gorriti

Blanco Encalada y Elcano necesitarían una mano de tintura “La Carmela” (que antigualla!)

ningún menor de 18 años debería vivir en Oporto, Ginebra, Estomba o Santo Tomé

los vecinos de Doblas, Blandengues o Zuviría deberían consultar un andrólogo

 

…y para rematarla se metió en política y dijo:

Yo no soy un fundamentalista pero tampoco un Pavón ni un Carabobo. Sin entrar en Honduras pero haciendo uso de mi Libertad e Independencia, opino que el prestigio de esta Republiqueta, Segurola Zuviría si se cambiara la Constitución nombrando un Directorio o por lo menos un Triunvirato formado no por un grupo de Arribeños sino por Constituyentes o Corregidores que bajo Juramento sean Salvadores y nos permitan alcanzar la General Paz. Y al Camargo que no piense igual le tiro una Manuela Pedraza o le pego un Castañón!

La frase provocó la reacción de los Patricios presentes que le contestaron:

-menos mal que sos cantante y actor y no piloto de avión…porque siempre te fallan las pistas.

       

 

Terminemos esta gravísima denuncia con algunas fotos que son testigos de otros hechos tan increíbles como los relatados…

 

Avanzar

               

 

 

 

“nosotros somos buenos…”

“Si… nosotros somos malos…”

Colón

Cahquin